Un 'puño de hierro' para Kiev

Vitali Klitschkó, alcalde de Kiev. /
Vitali Klitschkó, alcalde de Kiev.

Vitali Klitschkó, campeón emérito de los pesos pesados, llega a la alcaldía de Kiev para continuar la lucha que comenzó en las calles de su ciudad cuando lideró la revuelta popular que en febrero pasado derrocó al régimen del presidente Víktor Yanukóvich

JAVIER VARELAMadrid

El gigantón ucraniano de los guantes de piedra cambia el cuadrilatero y las 16 cuerdas por el despacho de la alcaldía de Kiev. El líder del partido ucraniano UDAR y excampeón mundial de boxeo, Vitali Klitschkó, es el nuevo alcalde de su ciudad, desde donde intentará imponer su propósito pro-europeo. Y llega para cambiar desde el consistorio capitalino lo que comenzó en las calles de su ciudad cuando lideró la revuelta popular que en febrero pasado derrocó al régimen del presidente Víktor Yanukóvich.

De momento ha tenido que 'conformarse' con la alcaldía, porque sus aspiraciones son tan altas como su envergadura que asustaba a todos los rivales con los que se cruzaba en el ring. Su sueño es presidir su país, pero de momento supo dar un paso a la dereha para ceder el honor a Petró Poroshenko.

Sus primeras palabras fueron para los que le acompañaron en las protestas en las calles, a los que les ha pedido que se retiren las barricadas levantadas durante las protestas en el centro de Kiev porque ya han cumplido su función. Pedimos a la gente que nos ayuden a desmontarlas, para que Kiev y Ucrania vuelvan a la vida normal. Debemos devolver la paz a Ucrania, y la capital se convertirá en un buen ejemplo para todo el país, subrayó el exboxeador.

45 victorias, 41 por KO

Vitali Klitschko quiere conseguir en la política el éxito que siempre tuvo como boxeador, donde jamás ha sido derrotado con 'mayúsculas' (sus dos derrotas son la contra Lennox Lewis por un corte en la ceja y otra, anterior, contra Chris Byrd porque tuvo que abandonar al lesionarse el hombro). El nuevo alcalde de Kiev se bajó del cuadrilátero con 45 victorias, 41 de ellas por KO en una carrera en la que jamás rehuyó a nadie, pasó por encima de todos sus rivales y aniquiló a boxeadores con cuerpos esculturales y datos de escalofrío que, de no existir la eterna figura de los hermanos ucranianos (su hermano Wladimir también acapara écitos), a buen seguro habrían llenado sus bolsillos de millones de dólares.

Con un puño de hierro -su apodo-, y basando su estrategia en una derecha anestésica, sólo los años (cumple 43 en julio) y su enorme compromiso social han acabado con él como boxeador. Pese a todo, Vitali se retira como actual campeón, y ha sido nombrado campeón emérito, garantizándose pelear por el cinturón en el caso de que le vuelva a picar el gusanillo de ponerse los guantes. Pero ahora no parece tener la mente puesta en subirse al cuadrilátero. El 'héroe de Ucrania', máxima distinción que se otorga en su país, se dedicará ahora en cuerpo y alma a terminar con las desigualdades que se producen en la república ex soviética y que inició -siempre de forma pacífica- en las calles.

Seguro que Vitali sabe que tiene por delante una carrera en la que recibirá muchos más golpes que en el ring, donde ha sido él quien ha impartido cátedra durante toda su vida profesional.