Putin defiende sus políticas con la oposición, Ucrania y Siria ante Macron

Emanuel Macron conversa con Vladímir Putin durante su encuentro en Francia. /EFE
Emanuel Macron conversa con Vladímir Putin durante su encuentro en Francia. / EFE

El líder galo deseó que ese encuentro tenga lugar en el marco del formato de Normandía, en el que junto a Francia y Rusia también participan Alemania y Ucrania

RAFAEL M. MAÑUECOCorresponsal. Moscú

El presidente ruso, Vladímir Putin, no pidió a su homólogo francés, Emmanuel Macron, que le recibiera este lunes en el Fuerte de Brégançon. La idea partió del líder galo, que, pese a criticarle, se esmeró en agasajar a su invitado. Lo hace a unos días de una cumbre del G-7 en Biarritz a la que Rusia no acudirá tras su expulsión en 2014 del G-8 por la anexión de Crimea. Pero el inquilino del Kremlin, arrinconado internacionalmente por su política hacia Ucrania, su apoyo al régimen sirio y su mano dura con la oposición rusa, se deja querer.

Según algunos observadores moscovitas, Putin esperaba que Macron demostrase un «talante nuevo» hacia su país, mientras dejaba claro ante sus conciudadanos que Rusia es solicitada porque, pese a todo, sin ella no se puede avanzar en la resolución de muchos de los principales problemas que el mundo tiene planteados.

LA CLAVE

Un primer paso.
Putin insiste en que Kiev debe sentarse con los separatistas rebeldes de Donetsk y Lugansk

El primer mandatario ruso y su colega francés coinciden en la necesidad de preservar el acuerdo nuclear con Irán, pero discrepan prácticamente en todo lo demás. Sobre todo en lo que se refiere al conflicto entre Moscú y Kiev. Tras sus dos victorias aplastantes, en las elecciones presidenciales y en la legislativas, el nuevo presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se apresura a sacar del punto muerto los acuerdos de paz de Minsk.

Para ello, Zelenski ha pedido ayuda, entre otros, a Macron. Se trataría, según explicó este lunes el líder galo, de convocar una nueva reunión del Cuarteto de Normandía (Francia, Alemania, Rusia y Ucrania). El último encuentro de este bloque se remonta a octubre de 2016, para conseguir como primera medida un intercambio de prisioneros y reactivar el diálogo, las negociaciones y el proceso de normalización en su conjunto.

El presidente francés apoya así las propuestas de Zelenski, quien además desearía que entre los países garantes de lo acordado en Minsk en febrero de 2015 estuvieran también Estados Unidos y el Reino Unido. Pero Putin insiste en que lo primero que tiene que hacer Kiev es sentarse a hablar con los rebeldes separatistas de Donetsk y Lugansk, considerados «terroristas» en Ucrania. Moscú no ha descartado categóricamente la incorporación de EE UU y Reino Unido al Cuarteto de Normandía, que sería entonces sexteto, pero no lo ve con buenos ojos.

Reestablecer las relaciones

La cuestión ucraniana está directamente relacionada con las sanciones impuestas por Occidente a Rusia. El asunto es de importancia vital, si se quiere que la Unión Europea y Moscú restablezcan sus relaciones. Putin no cesa de repetir que las sanciones «perjudican, no sólo a Rusia, sino también a quien las aplica», ya que Rusia como respuesta mantiene un embargo a los productos agroalimentarios de la UE.

Siria y el apoyo sistemático de Moscú al régimen de Bashar el Assad, con participación de la aviación rusa en bombardeos muy letales para la población civil en Idlib, es otro de los puntos de desencuentro. Así se lo puso de manifiesto Macron a Putin ya la primera vez que se reunieron en mayo de 2017 en Versalles.

En mayo del año pasado en San Petersburgo se volvió a tocar el tema y no hubo avances como tampoco en julio del mismo año, cuando el presidente francés fue a Moscú para presenciar la final (entre Francia y Croacia) del Mundial de Fútbol. Aprovechando la visita deportiva, Putin recibió a Macron en el Kremlin. Meses después, en noviembre de 2018, se vieron de nuevo en París durante los actos conmemorativos del final de la Primera Guerra Mundial. Pero Putin defendió este lunes los bombardeos en Idlib y las incursiones del Ejército sirio contra los «terroristas».

'Tranquilidad' después de la explosión de un misil nuclear

A los llamamientos de Macron a «la libertad» de protesta, expresión, opinión y «la libertad de participar en las elecciones», en alusión a la dura represión contra las protestas de la oposición rusa por la exclusión de sus candidatos a los comicios en Moscú el 8 de septiembre, Putin respondió que no quiere ver en su país un movimiento como el de los 'chalecos amarillos'. Durante el encuentro con el presidente francés, el mandatario ruso también tuvo que responder a los temores generados en Europa por la explosión el 8 de agosto de un misil con propulsor nuclear, que causó cinco muertos y elevó los niveles de radiación. Putin dijo que «no hay amenaza alguna ni aumento de la radiación. Enviamos expertos y están controlando la situación. Se están tomando medidas preventivas para que no ocurra nada inesperado».

En cualquier caso, el jefe del Kremlin tuvo este lunes la satisfacción de escuchar de Macron que asistirá el 9 de mayo de 2020 en la Plaza Roja al desfile militar por el 75 aniversario de la Victoria sobre la Alemania nazi. Se rompe así el boicot occidental a un evento que se ha convertido en una de las principales señas de identidad de la política de Putin.