El Mini de Sainz para el Dakar

El Mini de Sainz para el Dakar

El montaje del prototipo de competición dura cuatro semanas

El proceso de fabricación del Mini John Cooper Works Buggy preparado para el Dakar dura un mes. Un equipo de siete personas se encarga del montaje, con tres mecánicos, dos ingenieros y un operario que se encarga del sistema eléctrico, las partes de fibra de carbono y la suspensión, además de otros especialistas externos.

El diseño y fabricación del coche de competición se aprobó en febrero de 2017, con más de 50 ingenieros del equipo X-Raid y numerosos colaboradores que participaron en el diseño del buggy. Siete meses después, el primer prototipo comenzó a rodar en Trebur y unas semanas más tarde ya estaba realizando pruebas en el desierto. Tras un Dakar 2018 que el equipo participó como banco de pruebas para este coche, en 2019 Carlos Sainz competirá una versión evolucionada a la que ha aportado toda su experiencia.

La construcción comienza a partir del chasis multitubular, un elemento que cumple con las estrictas normas de seguridad de la FIA y diseñado siguiendo la normativa T1 Dakar. Una vez aprobado, se encarga la fabricación de los chasis necesarios a CP Autosport, un reputado especialista alemán que también realiza la jaula de seguridad de los coches del DTM o el sistema Halo de la Fórmula 1.

Cuando el equipo recibe el bastidor, se envía a Faster (Francia), donde se une la carrocería de plástico reforzado con fibra de carbono y Kevlar a la estructura tubular de acero. El exterior se ha diseñado en colaboración con el departamento de diseño de Mini pero optimizado desde el punto de vista aerodinámico. Sobre esta base se empiezan a montar diferentes elementos de aislamiento y los depósitos de combustible.

El siguiente paso es la instalación del motor. Basado en el propulsor diésel de BMW 50d, que se emplea por ejemplo en el X5 de calle, se modifica para cumplir la normativa de los raids. Cada unidad destinada al coche del Dakar se monta a mano en BMW Steyr y solo se utilizan piezas de serie, calibradas antes del montaje para un perfecto equilibrio de pesos.

Cambio secuencial de seis velocidades

Después se acopla la caja de cambios secuencial de seis velocidades, desarrollada específicamente para este coche. Es un cambio muy robusto y fiable, diseñado para que su desmontaje y sustitución sea lo más sencillo y rápido posible y además permite una revisión normal directamente sobre el vehículo, gracias a su gran accesibilidad mecánica. Lo mismo sucede con otros muchos elementos internos y de sellado que son de fácil recambio.

Con una robusta suspensión de enorme recorrido, el Mini del Dakar lleva diferentes radiadores y los sistemas hidráulicos y eléctricos han sido desarrollados por X-Raid. El habitáculo se completa con todos los elementos y la instrumentación necesaria para afrontar las duras etapas del Dakar; el proceso de montaje finaliza con los asientos.