El Rey recoge 'el testigo' de don Juan Carlos ante los líderes iberoamericanos

El Rey Felipe VI acompañado por los presidentes de Perú, Ollanta Humala (abajo1i), de Ecuador, Rafael Correa (abajo2i), de Colombia, Juan Manuel Santos (abajo1d), de España, Mariano Rajoy (arriba1i), del jefe de gobierno de Andorra, Antoni Martí (arriba 2i), de Costa Rica, Luis Guillermo Solís (arriba2d) y de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, en la XXIV Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de Gobierno, inaugurada hoy en la ciudad mexicana de Veracruz. /
El Rey Felipe VI acompañado por los presidentes de Perú, Ollanta Humala (abajo1i), de Ecuador, Rafael Correa (abajo2i), de Colombia, Juan Manuel Santos (abajo1d), de España, Mariano Rajoy (arriba1i), del jefe de gobierno de Andorra, Antoni Martí (arriba 2i), de Costa Rica, Luis Guillermo Solís (arriba2d) y de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, en la XXIV Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de Gobierno, inaugurada hoy en la ciudad mexicana de Veracruz.

El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, cedió la palabra a don Felipe al inicio de la Cumbre de Veracruz como gesto de cortesía y reconocimiento

ANDER AZPIROZMadrid

Don Felipe se dirigió este lunes por primera vez a los mandatarios iberoamericanos como jefe de Estado. Lo hizo después de que, de forma excepcional, el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, tuviera el gesto de cederle la palabra al inicio de la Cumbre de Veracruz.

El Rey, de nuevo vestido con guayabera al igual que Mariano Rajoy, aprovechó la oportunidad para defender la validez de las reuniones entre los líderes iberoamericanos. Todo en España tiene una dimensión iberoamericana, y la Corona, como más alta de magistratura del Estado, asume constitucionalmente una especial función de representación ante las naciones de nuestra comunidad histórica, afirmó el Monarca.

Becas universitarias y un carnet joven

Uno de los propósitos de enmiendas que se ha impuesto la comunidad iberoamericana es que sus resultados sean a partir de ahora tangibles para los ciudadanos. Que, como la la secretaria general Rebeca Grynspan, dejen de ser el secreto mejor guardado. La declaración final de la Cumbre de Veracruz contempla la consecución de tres objetivos concretos.

El primero de ellos es avanzar en la movilidad de talentos y estudiantes. Desde hace años la Comunidad Iberoamericana busca la fórmula de establecer un equivalente a las becas Erasmus europeas. En Veracruz ha reafirmado sus intenciones aunque no ha terminado de señalar como solucionará el eterno problema de la financiación.

En segundo lugar se ha dado luz verde a la un carnet joven que tenga validez en todos los países iberoamericanos, que en algunos países debería empezar a funcionar el año que viene. Por último, se acordó impulsar la instauración de un tribunal de arbitraje al que puedan acudir para dirimir sus disputas las empresas iberoamericanas.

Será el tiempo el que diga si estas promesas se hacen realidad o no y si la comunidad ha cambiado o sigue siendo la de siempre.

Tras recordar el impulso que don Juan Carlos ha brindado durante décadas a la Comunidad Iberoamericana, Felipe VI asumió el honor, el privilegio y la responsabilidad de tomar el testigo. A continuación manifestó su vinculación y cariño con la región, que desde 1996 ha visitado en 69 ocasiones con motivo de las tomas de posesión de mandatarios iberoamericanos.

Hemos debatido, hemos acordado posiciones comunes sobre múltiples materias, hemos creado un extraordinario tejido de cooperación y nos hemos conocido mejor, recordó por último el Rey.

Sin Maduro

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, anunció a última hora su ausencia en la Cumbre de Veracruz. En su lugar Maduro conmemoró el segundo aniversario de la última aparición pública de Hugo Chávez. Dentro de la izquierda bolivariana tampoco han acudido a Veracruz el boliviano Evo Morales y el Nicaragüense Daniel Ortega. Las presidentas de Brasil, Dilma Rousseff, y Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, ya habían avanzado su no asistencia.