El hombre que asesinó al ferroviario Leiba

La Audiencia Nacional condenó a 29 años de prisión a Daniel Fernández en 1985 y fue la primera sentencia que reconocía a los GAL

MATEO BALÍNMadrid

Daniel Fernández Aceña fue condenado por la Audiencia Nacional a 29 años y cuatro meses de prisión en 1985. Una sentencia confirmada tres años después por el Tribunal Supremo. Junto al acusado fue castigado Mariano Moraleda Muñoz, ambos por un delito de pertenencia a banda armada y por el asesinato con alevosía del ciudadano francés Jean Pierre Leiba, cometido en Hendaya el 1 de marzo de 1984.

Por primera vez un fallo judicial consideró entonces la existencia de los GAL y dos españoles fueron condenados por integración en este grupo terrorista. Esta sentencia serviría una década después al teniente fiscal de la Audiencia Nacional, Jesús Santos, para solicitar a la Sala Penal que confirmase el procesamiento por un delito de pertenencia a banda armada del general Enrique Rodríguez Galindo y otros procesados por la muerte de José Antonio Lasa y José Ignacio Zabala ('caso Lasa y Zabala').

Según la sentencia de la Audiencia Nacional de 1985, Fernández Aceña -detenido hoy en Segovia en una operación antiyihadista- formó parte del comando 'Jaiztubia', dentro de los 'Grupos Antiterroristas de Liberación' (GAL), los cuales venían operando en el País Vasco y en el sur de Francia, llevando a cabo operaciones de represalia por los actos delictivos cometidos por ETA. Se dedicaba a actuar contra los miembros de esta banda armada o relacionados con la misma, tanto si eran españoles como franceses, y, con ese motivo, se dedicaban a obtener información de aquéllos para futuras acciones contra los mismos.

Tanto Fernández Aceña como Moraleda Muñoz se trasladaron el 1 de marzo de 1984 a la población francesa de Hendaya con el propósito de asesinar a un miembro que creían que era de ETA. Para ello se desplazaron a la cooperativa de Empresas Auxiliares de Aduanas y se dirigieron a la sociedad 'Transfesa' en la Estación de los Ferrocarriles Franceses. Los condenados se escondieron en el interior de uno de los vagones de transporte de mercancías que estaba allí estacionados, quedando a la espera de que el turno de trabajadores de esa hora saliera del edificio donde estaban los vestuarios.

Cuando vieron salir a varios de ellos en grupo, se bajaron del vagón y se situaron detrás de una plataforma de cemento. Esperaron a identificar a Jean Pierre Leiba, que marchaba en solitario y separado de dicho grupo, interceptándole el paso y con la pistola que portaban, que no fue encontrada, ya que la intervenida a Fernández Aceña "no es con la que se hicieron los disparos", le pegaron dos tiros a quemarropa sin mediar palabra. Uno a la altura del corazón y otro en el sobaco derecho que le causaron la muerte instantánea. Después abandonaron el lugar del hecho a toda prisa. Cruzaron la frontera por el Puente de Santiago y fueron detenidos horas después en Irún, localidad natal de Fernández Aceña.

Éste ingresó en prisión preventiva el 8 de marzo de 1.984 y fue clasificado en tercer grado en julio de 1996. Accedió a la libertal condicional en octubre de ese año y a la libertad definitiva en febrero de 2004. Es decir, estuvo en prisión más de 12 años y es muy probable que esta semana vuelva a pisarla.