El fiscal general dice que no recibió órdenes políticas para no investigar al presidente de Murcia

El fiscal general del Estado, José Manuel Maza./
El fiscal general del Estado, José Manuel Maza.

José Manuel Maza responde en el Congreso sobre el relevo en la cúpula fiscal y las supuestas injerencias políticas en su decisión de no acusar a Pedro Antonio Sánchez por el 'caso Púnica'

AGENCIASmadrid

El fiscal general del Estado, José Manuel Maza, ha afirmado que no recibió órdenes de nadie para oponerse a la imputación del presidente de Murcia, Pedro Antonio Sánchez, en el 'caso Púnica', una decisión que estuvo avalada por dos informes jurídicos y con la que él, ha reconocido, está de acuerdo. Asimismo, ha hecho una férrea defensa de la "imparcialidad" e "independencia" de la Fiscalía, una institución cuyo criterio básico es "perseguir la corrupción y aplicar la ley sea quien fuera la persona investigada", por lo que el Ministerio Público actúa "sin atender a la condición o ideología de la persona investigada o acusada".

Maza ha comparecido en la Comisión de Justicia del Congreso para responder a la exigencia de explicaciones de los grupos de la oposición sobre el relevo en la cúpula fiscal y sobre las supuestas injerencias políticas en su decisión de no pedir la imputación del presidente de Murcia.

Sobre Sánchez, Maza ha relatado cómo fue el proceso de toma de decisiones respecto al informe que la teniente fiscal de Anticorrupción, Belén Suárez, envió al juez Eloy Velasco defendiendo la falta de pruebas para imputarle, en contra del criterio de las dos fiscales del caso. "Mientras sea fiscal general de Estado en ningún caso voy a permitir que a un ciudadano español, sea político o no, hombre o mujer, mayor o pequeño, se le siga un procedimiento por la Fiscalía si yo veo que no hay motivo para ello, y me da igual lo que se pueda pensar de implicaciones políticas sea por un partido u otro", ha dicho.

La oposición no queda satisfecha

Los partidos de la oposición no han quedado satisfechos con las explicaciones del fiscal general y le reprochan falta de imparcialidad tras tres meses en el cargo, en los que ha sembrado "dudas" y "sospechas" de injerencia política en causas de corrupción.

Para el PSOE, su actuación no ha hecho más que "amontonar las sospechas" que ya suscitó su nombramiento en noviembre sobre que "por fin el PP ha encontrado al fiscal idóneo". El portavoz socialista, Juan Carlos Campo, ha hablado de "sospecha" y "decepción" por ver "cómo se deconstruye el Estado de Derecho" y ha lamentado que la "desconfianza" que les inspiró desde el inicio les haya "saltado a la cara".

Del Unidos Podemos, su portavoz, Irene Montero, ha reprochado a Maza que dejara sin aclarar aspectos como por qué Sánchez se enteró por una filtración de que la Fiscalía no quería imputarle. Ha denunciado la "mafia del canapé", una "trama", en la que ha incluido al Gobierno, a parte de la cúpula judicial y al poder económico, a los que ve más preocupados en "tejer redes de complacencia entre los poderosos".

Desde Ciudadanos, José Manuel Villegas ha recordado que su partido le dio "el beneficio de la duda" antes de ser nombrado, pero ahora, después de tres meses, "ha dilapidado el beneficio y solo ha dejado dudas" sobre su imparcialidad. "Maza es más "un fiscal general del Estado de Gobierno que uno que defiende los intereses generales".

Los diputados de Compromís, PNV, PDeCat y Esquerra tampoco han quedado satisfechos y han coincidido en dudar de su imparcialidad a la hora de investigar la corrupción.

En cambio, la diputada del PP María Jesús Moro ha criticado a la oposición, especialmente al PSOE, por haber "traspasado los límites de la pataleta injustificada para entrar en la irresponsabilidad", mientras que a Podemos le ha pedido que cese en sus teorías sobre "contubernios judeomasónicos".

Ha reconocido que dio instrucciones a Suárez de emitir ese informe, pero no por orden de nadie, sino que tomó esa decisión en base a sendos informes de la Secretaría Técnica de la Fiscalía y de los cuatro fiscales de Sala de Supremo. "¿Creen que si yo fuera a obedecer una orden de alguien iba a darle traslado a un equipo de eminentes juristas (...) para que me llevasen la contraria y quedar desairado? ¿lo creen realmente?", ha preguntado a los presentes antes de insistir en que no ha actuado "con seguidismo respecto de nadie". "Aquí quien tiene que decidir, es quien tiene que decidir", ha añadido tras destacar que las dos fiscales de Púnica "no tienen el don de la infalibilidad".

Denuncia de amenazas

Ha explicado que el hecho de que la teniente fiscal de Anticorrupción, Belén Suárez -quien ha actuado, según Maza, "impecablemente y con gran profesionalidad"-, le informara sobre el proceso contra Sánchez por ser aforado es lo habitual siguiendo el protocolo de la Fiscalía, y él dio traslado entonces del asunto a la Secretaría Técnica porque el "deber" de la Fiscalía General del Estado es "revisar" estos asuntos. Y "no contento" con ese informe, Maza remitió el caso a los fiscales del Supremo y todos ellos coincidieron en que no había motivo para elevar una exposición razonada al Tribunal Superior de Murcia pidiendo la imputación de Sánchez.

"¿Yo qué tenía que hacer? ¿Dar la razón a las dos compañeras fiscales del caso o a los dos informes?", ha vuelto a preguntar, y ha añadido que además su criterio personal coincide con el de la Secretaría Técnica y los fiscales del Supremo. En ese momento, ha continuado, dio instrucciones a las dos fiscales de Púnica de informar en contra de la imputación y ellas se negaron a hacerlo, por lo que finalmente la teniente fiscal firmó el informe.

Se ha referido también a las amenazas que denunció el fiscal superior de Murcia y ha destacado que nunca denunció ni comunicó esas circunstancias a la Fiscalía. Ha reconocido que la actuación de los fiscales anticorrupción es "arriesgada" y "dura", pero también la de otros fiscales que luchan contra el crimen organizado que actualmente "están soportando presiones" y así lo han comunicado a la Fiscalía General.

Niega instrucciones de Justicia para el relevo

En cuanto al relevo de la cúpula fiscal, Maza ha asegurado que "jamás en la vida" el Ministerio de Justicia le ha ordenado ni impuesto alguno de los cambios llevados a cabo en la Fiscalía y ha defendido la idoneidad de todos los nombramientos, puesto que todos ellos se han realizado con los criterios de mérito y capacidad, pero también ha pedido comprender que, como fiscal general, debe también contar con total "confianza" en los cargos designados.

Así, ha dicho que considera a Manuel Moix el candidato idóneo para dirigir la Fiscalía Anticorrupción, por su expediente y experiencia en la Fiscalía de Madrid. También ha defendido los criterios aplicados para relevar a Javier Zaragoza al frente de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, cargo que pasará a ocupar Jesús Alonso.

Ha admitido que Zaragoza es un extraordinario profesional y uno de los "protagonistas" que ha logrado "librarnos de la lacra del terrorismo de ETA", pero ha recalcado que uno de los criterios que deben aplicarse es que una persona no se perpetúe en un cargo. "Necesito en ambas fiscalías un impulso nuevo con mi llegada", ha añadido Maza quien ha reiterado que en el caso del cambio en la Fiscalía de Murcia, el anterior responsable ha sido relevado por el que ha sido el impulsor de los procedimientos contra la corrupción.

Maza también ha negado las informaciones que apuntaban que la secretaria de Estado de Justicia, Carmen Sánchez Cortés, le pidiera el relevo de José Luis Bueren al frente de la Unidad de Apoyo de la Fiscalía General del Estado. Ha recordado que el relevo de Bueren por Francisco Moreno Carrasco tuvo el apoyo de seis de los once miembros del Consejo Fiscal, y se ha mostrado indignado por esas informaciones.