El Obispado de Córdoba aparta dos semanas después a un cura ya condenado por abusos

Ermita de Villanueva del Duque./
Ermita de Villanueva del Duque.

El párroco había recibido una condena de cinco años de cárcel, tras haber abusado de una monaguilla de 10 años

CECILIA CUERDOSevilla

El Obispado de Córdoba ha decidido relevar al párroco condenado hace dos semanas a cinco años de cárcel por los abusos continuados a una menor de 10 años que le ayudó como monaguilla. Tras conocerse la denuncia de los padres de la pequeña, residentes en Villanueva del Duque, la diócesis se limitó a cambiarlo de parroquia, y en la actualidad ejercía su labor sacerdotal en Espiel.

La decisión de retirar a Ignacio Mora, de unos 50 años de edad, se ha conocido entre los nuevos nombramientos de la diócesis, entre los que aparecía el del su sustituto en Espiel, según avanzó hoy el diario Cordópolis. Desde el Obispado han confirmado que el sacerdote condenado ha sido apartado y no tiene nuevo destino o responsabilidades.

Hasta el pasado 15 de junio, cuando se hizo público el fallo condenatorio, el Obispado mantuvo su apoyo al sacerdote, y en un comunicado anunció que acataría la sentencia "cuando ésta sea firme". Asimismo, destacaba que seguiría "colaborando plenamente con la justicia civil y cumpliendo escrupulosamente el procedimiento previsto para estos casos por la disciplina canónica, protegiendo en todo momento a las posibles víctimas", al tiempo que adelantaba que el párroco condenado "haciendo uso de su derecho de recurrir la sentencia, seguirá defendiendo su inocencia y presentará recurso de casación ante el Tribunal Supremo, ya que considera que no son ciertos los hechos denunciados".

El escándalo saltó en 2015, cuando los padres de la niña presentaron una denuncia ante la Guardia Civil de Villanueva del Duque contra el cura, que apenas llevaba tres años en la localidad. La cría relató los diversos episodios de tocamientos ante la insistencia de sus padres por su negativa a seguir ayudando en la iglesia. Según recogió el ministerio fiscal en su escrito de acusación, el sacerdote entabló buena relación con la familia, "llegando en alguna ocasión a comer en su casa y pasar cierto tiempo en su compañía y de las hijas menores". A raíz de esa amistad, una de las pequeñas empezó a ayudar como monaguillo al párroco, lo que provocó que en ocasiones permaneciera a solas con él en la sacristía o que le acompañara en su vehículo particular.

Fue en esos momentos a solas cuando, entre enero y abril de 2015, y aprovechando la relación de superioridad que tenía sobre la menor, "no solo por la edad, sino también por la estrecha relación que tenía con sus padres, y sobre todo del hecho de ser también sacerdote al que ayudaba como monaguilla", se produjeron diversas situaciones en las que el procesado presuntamente le realizaba tocamientos, "con intención de satisfacer sus deseos sexuales". El sacerdote se declaró inocente de todos los cargos durante el juicio, aunque el tribunal acabó condenándolo a cinco años de prisión

 

Fotos

Vídeos