Casado reta a Ciudadanos a presentar una moción de censura en Cataluña

Pablo Casado. /EP
Pablo Casado. / EP

La formación de Rivera insiste en que, como ocurrió en la investidura, «los números no dan» | Sánchez acusa al PP de romper la lealtad en asuntos de Estado que él mantuvo con Rajoy

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

El PP intenta volver a poner a Ciudadanos contra las cuerdas. El presidente del partido, Pablo Casado, ha utilizado hoy una pregunta en la sesión de control al Gobierno para reclamar a la formación de Albert Rivera que aproveche la división del independentismo y la pérdida de su mayoría, visibilizada ayer durante la votación de las resoluciones del debate de política general en el Parlament, para presentar una moción de censura contra el presidente de la Generalitat, Quim Torra.

Los populares ya presionaron a Inés Arrimadas para que se presentara a la investidura después de las elecciones de diciembre. Ciudadanos se convirtió en aquellos comicios en la primera fuerza de la Cámara autonómica, con 36 diputados de 135, mientras la representación del PP quedó reducida a la máxima expresión con apenas 4 escaños. Arrimadas nuca dio el paso porque sabía que no tendría votos suficientes para ganar. Lo mismo ocurre ahora.

Los populares tratan de demostrar desde el principio de la legislatura que el apoyo a Ciudadanos, en su detrimento, fue inane. El partido liberal ha evitado hasta ahora entrarle al trapo. «La moción de censura en Cataluña necesita 68 diputados, mayoría absoluta -advirtió esta misma mañana el secretario general del partido, José Manuel Villegas, en los pasillos del Congreso-; está claro que los números no dan».

Casado ha defendido también la moción contra Torra, en todo caso, con otro objetivo: el de que los socialistas se retraten. Tras los comicios, la dirección del PSOE se subió al carro popular con sus apelaciones a Arrimadas. «Ciudadanos tiene que demostrar, además de haber quedado primero, que eso sirve para algo. Proclamarse victorioso también comporta una responsabilidad y esa responsabilidad significa iniciativa», adujo el secretario de Organización del partido, José Luis Ábalos.

Los socialistas admiten ahora que no consideran que sea momento para una moción. Pedro Sánchez depende del apoyo de los independentistas a los Presupuestos y sus propuestas legislativas para agotar, como pretende, la legislatura. Por eso Casado ha insistido: «Señores de Ciudadanos, presenten ustedes una moción de censura y podremos ver con quién está usted -ha añadido mirando al presidente del Gobierno-, si con los constitucionalistas o los golpistas».

El Ejecutivo sostiene que ha sido en buena medida su estrategia de «diálogo y ley» la que ha roto el bloque independentista y ha permitido que se ratifiquen en su postura aquellos secesionistas que buscaban una pista de aterrizaje para abandonar la vía unilateral y poner las luces largas, aun sin abandonar el objetivo de la independencia. A su juicio, se abre ahora una oportunidad para empezar a resolver un conflicto que, ha admitido Sánchez, no va a tener solución «en un mes, en dos meses, en un año ni en dos años».

El jefe del Ejecutivo ha argumentado ante el portavoz del PDeCAT, Carles Campuzano, que el problema de los catalanes «no es la independencia sino la convivencia» y ha reclamado a la Generalitat que, además de reclamar diálogo con el Gobierno, abra un diálogo en la propia Cataluña con la mitad de la sociedad «que no ha sido escuchada». A Casado, mientras, le ha acusado de «romper» la lealtad con el Gobierno en cuestiones de Estado. «Ustedes no están haciendo lo que hizo este grupo (el socialista) con el Gobierno de Mariano Rajoy», ha dicho en referencia al apoyo a la estrategia desarrollada por el exlíder del PP y la activación, finalmente, del artículo 155 de la Constitución.

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