Cinco días después, siguen sin poder cuantificarse los daños provocados por la tromba de agua en Mallorca

Se llama Joana, tiene 97 años, vive en Sant Llorenç des Cardassar y cuenta sus angustiosos minutos para sobrevivir en medio de la tromba de agua que inundó su casa el pasado martes. Recuerda que le llegaba por el cuello. Joana, operada de la cadera y con la movilidad reducida, fue rescatada por una de sus hijas, también llamada como ella, que narra la situación desesperada que vivieron esa tarde. Separadas en diferentes estancias, con las puertas bloqueadas por la presión del aguacero. Su fuerza y valentía acabó siendo fundamental para salvar la vida de su madre y su hermana. Vidas salvadas entre recuerdos perdidos en unas labores de limpieza que continúan cinco días después, como las las que lleva a cabo, desde el aire, la Guardia Civil. Con más de 60 horas de vuelos fundamentales en el rastreo y valoración de daños que aún están por cuantificar. Las donaciones en las cuentas públicas habilitadas superan los 180.000 euros. La mejor forma de ayudar, oficialmente, y evitar así posibles engaños que ya se estarían registrando con peticiones puerta a puerta, entre otras, según el instituto armado.