Los correos desesperados del médico de Urgencias de Santiago: "Situación muy preocupante. Tomen medidas"

La situación era insostenible cuando la médico denunciante, Fátima Nercellas, mandó el primer correo. "Tenemos 13 pacientes sin ver, clasificados como graves, en el pasillo. Solucionen el problema. Compartiremos responsabilidades si alguien fallece ahí". En poco tiempo los pacientes graves se duplicaron y volvió a solicitar ayuda. "Pese al aviso anterior se llega en este momento a 29 pacientes graves en el pasillo. Sin ver. Situación muy preocupante esta. Tomen medidas". Rogó incluso que se abriera la sala de observación de urgencias, cerrada, pero no tuvo éxito. "No se hizo nada de lo solicitado. Quedan en pasillo 24 pacientes. Compartiremos responsabilidades". De los dos fallecidos aquel fatídico día uno esperó hasta dos horas y media antes de adjudicarle un espacio. Hoy, según los sindicatos, las Urgencias del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela (CHUS) seguían colapsadas. Unos pasillos, de nuevo abarrotados, que no calman la ruidosa indignación y que arengan la preocupación urgente por una atención digna.