Dos etarras arrestados en Francia en 2015 dicen que se dedicaban al desarme

Xabier Goienetxea (i) e Iñaki Reta de Frutos. /EFE
Xabier Goienetxea (i) e Iñaki Reta de Frutos. / EFE

Ambos se explayaron sobre las razones que les llevaron a entrar en la acción clandestina en la banda

EFEParís (Francia)

Los etarras Xabier Goienetxea e Iñaki Reta de Frutos afirmaron este lunes ante el Tribunal Correccional de París que cuando fueron arrestados en el País Vasco francés el 7 de julio de 2015 se dedicaban a preparar el desarme de la banda, pero se negaron a dar detalles sobre su actividad o su vida en la clandestinidad.

Goienetxea señaló ante los magistrados que los juzgan hasta el miércoles que habían acudido a la localidad de Osses (País Vasco francés) donde fueron capturados porque tenían «cosas que hacer (...) para avanzar en el proceso de desarme» que se consumó en abril de 2017.

Reta de Frutos insistió en que desde 2011 ETA había decidido tanto el abandono definitivo de la lucha armada, como su desarme, «y eso implicaba la recuperación de todo el material y su sellado». «Todo el material que se nos encontró estaba destinado a ese objetivo», añadió.

En las dos casas en las que habían sido alojados en Osses se les requisaron, en particular, dos pistolas desmontadas de un lote robado por la organización terrorista en el sudeste de Francia en 2006, abundantes documentos de identidad falsificados, archivos informáticos codificados, así como 8.395 euros en efectivo.

Uno y otro rechazaron dar explicaciones sobre el origen de todos esos elementos, como también sobre las prueba que los vinculan con otras instrucciones relacionadas con la banda terrorista.

Frente a ese mutismo sobre su acción en ETA, ambos se explayaron sobre las razones que les llevaron a entrar en la acción clandestina en la banda: Goienetxea en 2008 para evitar su detención en España; Reta de Frutos en los 70, antes incluso de cumplir los 18 años.

Condena

El primero ya cumple una condena en Francia de 14 años de cárcel por haber formado parte del comando que el 16 de marzo de 2010 tras robar coches en la región de París tuvo un enfrentamiento armado con una patrulla policial en el que falleció el brigadier Jean-Serge Nérin, que se considera la última víctima mortal de ETA.

Reta de Frutos indicó que fue condenado dos veces en España (a 15 y a ocho años), pero que de la segunda cumplió menos de tres años porque al salir en libertad tras casi tres años de detención provisional huyó para evitar volver a estar entre rejas. En el juicio actual, este veterano etarra de 59 años está inculpado de 13 cargos, en particular por su actividad en la banda en Francia desde 2008 en la logística militar.

Por su parte, Goienetxea debe responder de nueve imputaciones, sobre todo como miembro de la estructura de falsificación y también de la logística militar: se le acusa entre otras cosas de haber fabricado seis temporizadores encontrados en un zulo en 2009.

Junto a los dos etarras, también comparecen en este proceso como encausados -pero en libertad- la pareja formada por Jean-Francois Mateo y Marie Thérese Lekunberri, en cuya casa se alojaban en el momento de ser arrestados, y Grazi Etchebehere, en cuyo domicilio habían también estado anteriormente.