Ione Belarra, de joven promesa a rostro principal de Podemos

Ione Belarra interviene en el Congreso como portavoz de Podemos./EFE
Ione Belarra interviene en el Congreso como portavoz de Podemos. / EFE

A sus 30 años, la pamplonesa asume la portavocía del partido debido a la ausencia de Pablo Iglesias e Irene Montero, de baja por el nacimiento prematuro de sus mellizos

MIGUEL ÁNGEL ALFONSOMadrid

Cuando Ione Belarra (Pamplona, 1987) conoció a Irene Montero en las aulas de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid -ella estaba en cuarto, Irene en quinto- no imaginaban que algún día iban a ser dos piezas relevantes de la política española. Esa amistad que se forjó entre apuntes y olor a café ha sobrevivido a todos los terremotos dentro de Podemos, incluída la asamblea de Vistalegre II, que las aupó a la primera línea del partido y soterró el errejonismo. Ahora, a la navarra le ha tocado tomar inesperadamete el timón de Unidos Podemos en el Congreso de los Diputados debido a las bajas de maternidad y paternidad de Montero y Pablo Iglesias, cuyos mellizos, Leo y Manuel, nacieron hace dos semanas de forma prematura. Hasta el regreso de ambos, que no está previsto antes de octubre según fuentes consultadas por este periódico, será la portavoz principal de su formación.

«Ellos son difíciles de sustituir. Seguiremos trabajando como hemos hecho siempre, en equipo», explicaba el viernes pasado en una entrevista en 'Los desayunos de TVE'. La portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Unidos Podemos y responsable del Área de Derechos Humanos de Podemos ha tenido que dar un paso hacia adelante de forma inesperada pero ha agarrado los mandos de la nave con rabia y fuerza.

De ello ya se dió cuenta el presidente Pedro Sánchez durante el debate celebrado ayer en el Congreso en torno al programa de Gobierno del PSOE, al que criticó duramente, entre otras cuestiones, de que incumpla su promesa electoral de hacer pública la lista de morosos. Tampoco le achanta, pese a su frágil aspecto y su inocente mirada azul claro, intercambiar dardos con tiburones parlamentarios de la talla de Rafael Hernando (PP), del que dice que «es más afable en persona de lo que parece», o Juan Carlos Girauta (Ciudadanos), por poner dos ejemplos mediáticos. Pero Belarra pertenece a una generación de mujeres sin complejos, que se saben empoderadas y no van a ceder ni un palmo del terreno que han conquistado.

Antes de todo aquello, cuando todavía estaba en la universidad, el anhelo de la pamplonesa era ser investigadora, ya tenía desarrollada cierta conciencia social y militaba en organizaciones como SOS racismo. También se implicó en el movimiento estudiantil y en colectivos en favor de la vivienda digna, donde estaba Rafa Mayoral y Montero. Ellos dos fueron quienes la propusieron para formar parte del Consejo Ciudadano de Unidos Podemos, el punto de partida de su actual carrera política.

De Pablo Iglesias, al conocerle, lo que más le sorprendió fue «lo tímido que es en persona», confiesa la joven cada vez que le preguntan cómo es el líder de su partido. Este último año era común ver a los tres caminando juntos por los pasillos del hemicíclo, en el que comparten escaños contiguos en primera línea de batalla.

Dos idiomas, ningún piso

Belarra domina el idioma Francés (tiene un título avanzado, el C1) y se defiende con el Inglés (B1). Fue buena estudiante, entre 2005 y 2014 se sacó una FP, una Licenciatura y un Máster Oficial. A diferencia de Montero e Iglesias, ella no presume de piso en propiedad, según la declaración de transparecia que aparece en la web de la formación morada cuenta con 29.000 euros en sus cuentas corrientes. No se ha dejado seducir por los lujos y sus conocidos aseguran que lleva una vida discreta.

Belarra, en su escaño del Congreso junto a Irene Montero y Pablo Iglesias.
Belarra, en su escaño del Congreso junto a Irene Montero y Pablo Iglesias. / EFE

Durante esta legislatura Belarra se ha centrado en temas de educación, migración y derechos humanos, aunque en alguna ocasión ha acompañado a Montero en las negociaciones sobre cuestiones relevantes. Hasta ahora se la consideraba su 'número dos', su 'mano del rey' o, mejor dicho, 'de la reina', si usamos la forma de hablar de 'Juego de Tronos', serie favorita de muchos de sus compañeros de formación, como el propio Iglesias.

Estos meses que vienen, Belarra deberá defender el fuerte en el Congreso de los Diputados sin estar acompañada de sus dos amigos. Dentro del partido la ven como un valor seguro y estará respaldada por Pablo Echenique, Noelia Vera o el propio Mayoral. La cantera de Podemos ha dado a su primera líder.

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