Las opciones de Llarena tras negarse Alemania a extraditar a Puigdemont

Lo que Puigdemont celebraba, lo intenta reconducir el Tribunal Supremo. La extradición, la patata caliente, en las manos del juez Llarena a la espera de la traducción de los argumentos alemanes. El Magistrado, ante dos opciones. La primera, resignarse: aceptar la entrega de Puigdemont y juzgarlo sólo por malversacion. Un agravio comparativo con el resto de acusados, que sí serían juzgados por rebelión. Sus abogados insisten en pedir su libertad tras la decisión de la justicia alemana. Otra posibilidad, la que cobra más fuerza, es reitirar la euroorden y permitir que Puigdemont circule por Europa. Aunque podría reactivarse si el expresident abandona Alemania. Una vía paralela es que Llarena acuda al Tribunal de Justicia de la Unión Europea y plantee que la justicia alemana que no ha aplicado correctamente la orden de detención.Un recurso que dejaría en suspenso la extradición. Por su lado, los abogados de Puigdemont hacen su trabajo. Si al final el juez acepta un juicio sólo por malversación, recurrirán al constitucional alemán para intentar evitarlo. Eso retrasaría la entrega, como mínimo, 4 meses.