La patronal catalana y UGT reclaman a los independentistas que aprueben las cuentas de Sánchez

Pedro Sánchez, Josep Sánchez Llibre y Quim Torra./EFE
Pedro Sánchez, Josep Sánchez Llibre y Quim Torra. / EFE

Sánchez Llibre reclama «condicionantes políticos y jurídicos para que las empresas puedan desarrollar su competitividad con la máxima eficiencia»

CRISTIAN REINOBarcelona

La presión para que los grupos independentistas validen las cuentas de Pedro Sánchez va en aumento. No solo por motivos políticos, para evitar un adelanto electoral que podría dar como resultado un tripartito de derechas, sino porque cada vez son más las voces dentro de Cataluña que instan a ERC y al PDeCAT a aprobar los Presupuestos Generales del Estado. El último en sumarse a la llamada para que los independentistas arrimen el hombro en el Congreso ha sido el presidente de la patronal catalana Foment, Josep Sánchez Llibre.

Tras reunirse este viernes con el presidente de la Cámara catalana, Roger Torrent, el exdiputado de CiU ha abogado por que las fuerzas políticas se pongan de acuerdo para que el Gobierno central pueda sacar adelante sus cuentas y para que el Ejecutivo catalán haga lo propio con sus números. Hace falta «estabilidad política», ha dicho el jefe de la gran empresa catalana. «Respetamos lo que dicen todas las formaciones políticas. Nosotros lo que queremos es que se aprueben los presupuestos y que haya los condicionantes políticos y jurídicos necesarios para que las empresas puedan desarrollar su competitividad con la máxima eficiencia», ha resumido.

Su opinión coincide con la del líder del sindicato UGT en Cataluña, Camil Ros, que ayer lanzó una propuesta para que vuelva a reeditarse la alianza que sirvió para tirar adelante la moción de censura contra Mariano Rajoy, pero que en este caso sirva para aprobar los presupuestos del Gobierno y más tarde los de la Generalitat. Los comunes también llevan meses defendiendo esa idea.

También Miquel Iceta (líder del PSC), a pesar de que en el PSOE no ha sentado con agrado, tendió la mano a los independentistas para hacer un intercambio de favores, aprobando las cuentas de Sánchez a cambio del apoyo de los socialistas en la Cámara catalana. «Si los partidos que apoyan al Govern niegan la posibilidad de que haya presupuestos del Estado y por lo tanto niegan la posibilidad de mejorar la situación económica y financiera de la Generalitat, nosotros ni entraremos a negociar», dijo. Por primera vez, abrió la mano en este sentido.

A pesar de las presiones, el independentismo mantiene su negativa a cambiar su posición de veto a las cuentas de Sánchez, mientras el presidente del Gobierno siga sin dar pasos en materia de presos y de autodeterminación.

 

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