Cosío y Rozadío denuncian a Rionansa por "querer embargar" sus bienes

El presidente de esta junta vecinal cree que la medida responde a "la línea de sectarismo extremo que el alcalde, José Miguel Gómez, viene manteniendo contra esta entidad"

VICENTE CORTABITARTE

El presidente de la Junta Vecinal de Cosío y Rozadío, Pedro González, ha denunciado públicamente que el Ayuntamiento de Rionansa lleva tiempo intentando embargar sus propiedades, medida que, según señala, responde a la línea de sectarismo extremo que el alcalde, José Miguel Gómez, viene manteniendo contra esta entidad por la única razón de que con nuestras iniciativas y obras estamos poniendo en evidencia su incompetencia para gestionar un organismo público, demostrando que con muchos menos recursos estamos haciendo más cosas.

Consideran que una clara muestra de esta acusación son los 2.800 euros que el Ayuntamiento le sintenta cobrar por la retirada de 100 estacas, trabajo realizado en un solo día, que formaban parte de un cierre que delimitaba las propiedades de la junta y el Ayuntamiento, en el que, por cuestión de la orografía, se había introducido en los terrenos municipales, con la autorización verbal dada por el alcalde.

El pedáneo de Cosío y Rozadío recuerda que la junta se acogió a las subvenciones de Inversiones Colectivas para realizar mejoras en sus montes comunales acordando con los ganaderos delimitar los pastos de la entidad con los del Ayuntamiento, mediante un cierre que impidiera la invasión de ganado.

Una vez conseguida la subvención y analizado el terreno, se consideró que lo más adecuado era finalizar dicho cierre contra una gran roca, para lo que era necesario colocar parte de esas estacas en terrenos del Ayuntamiento, para lo que se solicitó el correspondiente permiso, recibiendo la callada por respuesta. Por ello, junto con el Servicio de Montes, se citó a personal del ayuntamiento un día y hora concreto para acordar el trazado, recibiendo el plantón municipal nuevamente.

El presidente de la junta vecinal recuerda que al comprobar que el plazo de ejecución de la subvención finalizaba, fuimos a hablar con el alcalde a su lugar de trabajo, ya que no estaba en el Ayuntamiento, explicándole la situación, respondiéndonos textualmente que no nos preocupásemos y que lo hiciésemos.

Al ejecutarlo mandamos comunicaciones al ayuntamiento para que el acuerdo se plasmase por escrito, de cara a evitar posibles problemas en el futuro. Dichas misivas fueron obviadas y nunca se contestaron. De nuevo, la callada por respuesta indica Pedro González

Por ello señalan que su sorpresa fue mayúscula cuando recibieron una comunicación de que el ayuntamiento había constatado que se había hecho la obra invadiendo su terreno, instándolos a retirarlo con la amenaza de que de no hacerlo lo ejecutaría el ayuntamiento pasando los costes a la Junta Vecinal.

Nosotros alegamos que teníamos permiso del alcalde, pero al no tenerlo confirmado por escrito no podíamos demostrar nada señala el presidente de la junta indicando que pidieron el amparo del Servicio de Montes, conocedores de la situación, para que corriera con los gastos de retirada del cierre, asumiendo el ejecutarlo.

Sin embargo el Ayuntamiento, sin previo aviso mandó a una empresa retirar el cierre sin permiso previo, con un coste de 2.800 euros por quitar en un día 100 estacas. En definitiva nos están intentando meter lo máximo que les permite la ley y con un presupuesto desorbitado, señalan desde la junta vecinal recordando que a pesar de que una entidad pública no pueda ser embargada el ayuntamiento sigue intentándolo por todos los medios, recibiendo una notificación del tesorero municipal, Pedro Pablo Cosío, en la que les piden una relación de bienes y propiedades para poder embargarnos.

Ante esta situación ha hemos pasado la documentación a nuestros abogados para que, llegado el caso de la ejecución del embargo, interponer en el juzgado la consiguiente denuncia por supuesta prevaricación, ha el presidente de la junta de Cosío-Rozadío.