El presunto autor del crimen de Caloca se enfrenta a 15 años de cárcel

Pista cercana a Caloca en la que apareció el cadáver de la lebaniega cosido a puñaladas./
Pista cercana a Caloca en la que apareció el cadáver de la lebaniega cosido a puñaladas.

Juan Carlos P. V. está acusado de matar a puñaladas a su novia y dejar su cuerpo tirado en una pista forestal en territorio palentino

EFEsantander

La Fiscalía de Cantabria pide una condena de quince años de cárcel para el vecino de Caloca (Pesaguero) acusado de matar a su pareja, la lebaniega María Cruz Gutiérrez, a la que asestó doce puñaladas y dejó abandonada junto a una pista forestal entre la localidad palentina de Casavegas y el pueblo del presunto homicida.

El Ministerio Público imputa al procesado, Juan Carlos P. V., de 47 años de edad, un supuesto delito de homicidio, con la agravante de parentesco, por el que solicita la apertura de juicio ante el Tribunal del Jurado.

Los hechos ocurrieron la madrugada del 19 de septiembre de 2013. La pareja había estado cenando esa noche en un restaurante de Polaciones y, después, se dirigió por la pista forestal que une Caloca (Cantabria) y Casavegas (Palencia) para oír la berrea, según el escrito del Ministerio Fiscal.

hallazgo del cadáver, detención e investigación

Una vez en ese camino, en un lugar conocido como 'La vuelta del Rozo', se inició una discusión entre la pareja, por los celos del acusado, que tomó una navaja o un cuchillo que había en el interior del coche y asestó doce puñaladas a la mujer, vecina de Barrio (Vega de Liébana) de 44 años de edad, que le provocaron la muerte, "no instantáneamente, pero sí de manera rápida".

Según sostiene la fiscal, el acusado arrastró entonces el cuerpo hacia un lado de la pista forestal y lo tiró entre la maleza, donde fue encontrado un día más tarde por unos excursionistas. Después, se llevó el coche de la víctima y lo aparcó en una calle de Santander, donde fue recuperado también el 20 de septiembre.

Este mismo día fue detenido Juan Carlos P. V., al que decenas de agentes buscaban por los montes desde que fuera encontrado el cadáver de María Cruz. Estaba sentado en las escaleras de la iglesia de San Francisco, en la capital cántabra, y tras pasar a disposición judicial en Cervera de Pisuerga fue enviado al centro penitenciario de El Dueso.

La mujer fallecida tenía dos hijos, uno mayor de edad y una chica de 17 años en aquellas fechas. Además, estaba al cargo de sus padres y estaba reconocida como cuidadora no profesional de su madre.

El Ministerio Público solicita una condena de quince años de cárcel para el procesado, que permanece en prisión provisional desde el 23 de septiembre de 2013.

Además, pide que se le prohíba acercarse a menos de un kilómetro de la familia de la fallecida o comunicarse con ellos por un plazo de 16 años, y reclama indemnizaciones para los hijos y los padres de la mujer que suman en conjunto 230.000 euros.

Aunque el cuerpo de la mujer apareció en una zona de monte que pertenece a Palencia, los hechos van a ser juzgados en Cantabria porque en los casos de violencia sobre la mujer rige el domicilio de la víctima a la hora de determinar el juzgado que asume la causa.