PSOE: liderazgo y unidad en riesgo

JESÚS SERRERASantander

Ignorar el nuevo paisaje imperante tras la victoria de Sánchez o humillar a la líder en el partido y en el Gobierno, dos amenazas a la estabilidad interna.

Desdeñará Eva Díaz Tezanos a la hora de afrontar las primarias y el congreso del PSOE de Cantabria el nuevo paisaje imperante en el partido, el aplastante apoyo que la militancia acaba de brindar a Pedro Sánchez? ¿Serán capaces los sanchistas de buscar la derrota humillante de quien es, además de su líder, la actual vicepresidenta del Gobierno regional? Son las incógnitas esenciales en las vísperas del proceso que marcará el rumbo del partido. Una respuesta afirmativa a cualquiera de los dos supuestos representaría una seria amenaza para la estabilidad interna cimentada en los cinco últimos años.

Díaz Tezanos tomó la iniciativa el pasado miércoles al anunciar su candidatura para continuar en el cargo de secretaria general que ocupa desde el último congreso, celebrado en la primavera de 2012. Ha sido un movimiento sorprendente en Díaz Tezanos, siempre tan puntillosa en el respeto a los tiempos del partido. Todos sabían que se propone seguir al frente del PSOE cántabro, pero no esperaban que comunicase oficialmente su intención de aspirar a un nuevo mandato antes del congreso federal que culminará el domingo 18 de junio. La novedad es síntoma de preocupación.

En la estrategia de Díaz Tezanos y de sus asesores, el propósito de marcar el tono del debate en torno a la unidad del partido, acelerar los tiempos y exprimir los plazos para convocar las primarias y el congreso regional en julio y no en septiembre. En definitiva, achicar los espacios a los eventuales adversarios.

Por lo menos han conseguido cabrear a los sanchistas, que apenas unas horas después de recibir como un desaire tramposo el anuncio en seco y sin contemplaciones de la secretaria general replicaron con un proyecto de candidatura alternativa. Sin dar nombres, para no comprometer a nadie antes de tiempo, si bien la ambigüedad sugiere dudas o improvisación. En todo caso, es bien sabido que Pedro Casares, secretario general de Santander y portavoz municipal, Pablo Zuloaga, alcalde de Bezana ambos son ya miembros de la ejecutiva-, y Agustín Molleda, regidor de Cartes, son los dirigentes más significados de este grupo.

Batalla o negociación, todo es posible, ninguna opción está cerrada, a la espera también de las claves de futuro que aporte el inminente congreso federal para Cantabria y para las demás comunidades. Ayer, en el Comité Regional que ratificó las fechas del proceso congresual, la secretaria general insistió en su llamamiento a la integración y en los riesgos que supondría desatar una pugna interna. Después del miércoles de tensiones, ya se han producido contactos entre los dos bandos para explorar el futuro.

Los partidarios de Sánchez estaban dispuestos a respaldar la reelección de Díaz Tezanos, pero a cambio de una profunda renovación en la cúpula del partido acorde con el cambio de régimen que se acaba de producir en las primarias. En el punto de mira, Ángel Agudo y José Guerrero, entre otros. Mientras aguardan a ver si se produce algún movimiento en esa dirección, otra idea es aspirar a la vicesecretaria general, una función intermitente en la estructura del partido. Ahora no existe, pero la propia Díaz Tezanos ocupó con Dolores Gorostiaga ese cargo que supone también un trampolín hacia el liderazgo.

El oficialismo defiende la libertad de acción de la secretaria general para decidir quiénes deben ser sus colaboradores en la dirección del PSOE. Y respecto al proceso congresual maneja un argumento consistente: es verdad que un 70 % de la militancia ha apoyado a Pedro Sánchez en las primarias, pero quizá no todos ellos estén decididos a participar en una operación de acoso y derribo contra quien es su líder y referente principal en el Gobierno de Cantabria. Eso son palabras mayores. También es cierto que Díaz Tezanos controla los resortes del poder, o sea, las consejerías del Gobierno y las empresas públicas que cobijan a tantos militantes de todas las tendencias socialistas, también sanchistas por cierto. Bueno, esa realidad tampoco es una garantía de éxito, como han demostrado en buena medida las primarias en Andalucía. La presión se deja sentir en la fase de captación de avales, luego el voto es secreto y a veces los números no cuadran.

No está ya nada claro que la neutralidad formal exhibida por la secretaria general en las primarias del partido le garantice una continuidad apacible. Después de 20 años en la ejecutiva del PSOE, Eva Díaz Tezanos acumula conocimiento y experiencia para leer correctamente la evolución reciente del partido hasta la coyuntura actual y cómo le afecta. Básicamente: tendrá que enfrentar un congreso incierto o evitarlo mediante una delicada negociación hasta alcanzar un punto de encuentro entre dos modelos con intereses personales y sensibilidades muy diferentes en lo ideológico, en lo generacional, en el funcionamiento orgánico. Moderar el empuje de los jóvenes renovadores, liberarse de la influencia de la vieja guardia, preservar la paz, seguir al mando. Todo un desafío de liderazgo.