Christian Bale, testigo del genocidio armenio

'La promesa' pretende hacer justicia al genocidio armenio por parte del gobierno turco, donde murieron, según algunas fuentes, más de un millón de personas

Una escena de la película./
Una escena de la película.
BORJA CRESPO

Con un cartel que parece una carátula de videoclub de antaño retocada, desvelando su carácter, se presenta 'La promesa', película que pretende, con una emotiva recreación histórica con aires de culebrón, hacer justicia al genocidio armenio por parte del gobierno turco que tuvo lugar en el año 1915, donde murieron, según algunas fuentes, más de un millón de personas (España es uno de los países que todavía no ha condenado la catástrofe). Terry George ('Hotel Rwanda') es el encargado de poner la cámara, sin quebraderos de cabeza formalmente, arropado por la sapiencia estética de Javier Aguirresarobe como director de fotografía, lo mejor del pastel, para contar una historia presumiblemente épica.

Con visión comercial, protagoniza el filme un reparto pomposo, con Oscar Isaac y Christian Bale a la cabeza. Choca sobremanera el romanticismo que impregna la propuesta con la dureza de la tragedia invisibilizada que la inspira, enturbiando su sentido crítico. El cineasta Robert Guédiguian, humanista declarado, con películas aplaudidas como 'Las nieves del Kilimanjaro', denunciaba recientemente el mismo sinsentido con más enjundia en 'Una historia de locos'. Una de las mayores masacres irracionales del siglo XX derivó décadas después en los atentados terroristas del Ejército Secreto Armenio para la Liberación de Armenia. La prueba de que el odio se transmite de padres a hijos durante generaciones.