El año que Alfred Hitchcock visitó el Zinemaldia

El Festival Internacional de San Sebastián llega a su 66 edición ha contado, entre sus películas a concurso, una de las obras maestras del cine, 'Vértigo (de entre los muertos)'

Alfred Hitchcock durante su visita a la sexta edición del Festvial de San Sebastián en una imagen recogida en el libro de Diego Galán, '50 años de rodaje'. /
Alfred Hitchcock durante su visita a la sexta edición del Festvial de San Sebastián en una imagen recogida en el libro de Diego Galán, '50 años de rodaje'.
Boquerini .
BOQUERINI .

Hace 60 años San Sebastián era una fiesta. Como recuerda Diego Galán en su libro '50 años de rodaje' sobre la historia del certamen, la FIAP lo acababa de reconocer como Festival de Primera Categoría y Hollywood decidió apostar con fuerza por él. Kirk Douglas acudió a presentar 'Los vikingos' y Alfred Hitchcock 'Vértigo', que era estreno mundial.

Además de toda la constelación de estrellas nacionales pasaron también el director King Vidor, que estaba en Madrid preparando el rodaje de 'Salomón y la reina de Saba', el francés Jean Marais, la italiana Rosanna Schiaffino, el 'Tarzán' Lex Baxter… y el cineasta Anthony Mann, recién casado con Sara Montiel que era el presidente del jurado. Incluso la esposa de Franco, Carmen Polo, se dio un paseíto por el Festival.

Y como ha sucedido tantas veces, el palmarés no estuvo a la altura deseada: La Concha de Oro fue para la ya olvidada película polaca 'Eva quiera dormir', de Tadeusz Chmielewcki, y 'Vertigo' se tuvo que conformar con una Concha de Plata, ex aequo con Mario Monicelli que competía con 'Rufufú', y con el premio al mejor actor para James Stewart, exaequo con Kirk Douglas por 'Los vikingos'.

Fueron cuatro días. Del 21 al 24 de julio, Hitchcock recorrió el País Vasco con su esposa, la guionista Alma Reville, visitando también el Pais Vasco francés, Biarritz, Hendaya, Bayona y hasta Lourdes.

Alfred Hitchcock durante su visita a la sexta edición del Festvial de San Sebastián en una imagen recogida en el libro de Diego Galán, '50 años de rodaje'.

Hace dos años el Zinemaldía organizó una exposición fotográfica recordando aquel viaje del mago del suspense: 'Welcome Mr. Hitchcock. Un viaje por el País Vasco'. Durante esos cuatro días, Hitchcock y esposa estuvieron acompañados por un periodista y un fotógrafo que documentaron el viaje para la prensa local y para la revista francesa 'Paris Match'.

'Vértigo (De entre los muertos)'

En 1958 Hitchcock era ya un director muy popular, aunque aún no había logrado el favor de la crítica. En 1956 había estrenado la segunda versión de 'El hombre que sabía demasiado', con James Stewart y Doris Day, y en 1957 'Falso culpable', con Henry Fonda.

Los franceses Pierre Boileau y Thomas Narcejac, el mismo tabdem de 'Las diabólicas' habían la novela 'De entre los muertos' exclusivamente para que Hitchcock la llevase al cine y la Paramount se apresuró a comprar los derechos.

Según confiesa el director a François Truffaut en su imprescindible libro 'El cine según Hitchcoch', 'lo que más me interesaba eran los esfuerzos que hacía el personaje protagonista para recrear a una mujer a partir de la imagen de una muerta'.

Cobertura de El Diario Vasco de la sexta edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián.
Cobertura de El Diario Vasco de la sexta edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

Hitchcock aseguraba a Truffaut que en la película, «todos los esfuerzos para recrear a la mujer, cinematográficamente son presentados como si intentara desnudarla en lugar de vestirla. Y la escena que más me interesa es cuando la muchacha vuelve, después de haberle satisfecho, teñida de rubia. James Stewart no está completamente satisfecho, porque no se ha peinado el cabello formando un moño. ¿Qué quiere esto decir? Quiere decir que está casi desnuda ante él, pero todavía se niega a quitarse la braguita. Entonces James Stewart se muestra suplicante y ella dice; «Está bien, de acuerdo», y vuelve al cuarto de baño. James Stewart espera. Espera que ella vuelva desnuda esta vez, dispuesta para el amor».

La rubia 'hitchconiana' era en esta ocasión Kim Novak, que no fue la primera opción de Hitchcock. El director concibió 'Vértigo' para Vera Miles, que incluso se había hecho pruebas de vestuario, pero Miles se quedó embarazada y Hitchcock la descartó como protagonista.

Paseo por Donosti

Los días de Hitchcock en Donosti incluyeron múltiples visitas por la ciudad. Cuenta José Luis Tuduri en el libro 'San Sebastián: un Festival, una Historia', que el director 'comió copiosamente en la sociedad gastronómica Gaztelubide. Al día siguiente en un restaurante de Pasajes de San Juan tomo el siguiente menú: entremeses, lenguado, un gran turnedó con guarnición, arroz con leche, café y un enorme puro habano.

Alfred Hitchcock en una visita a la Catedral de Bayona.
Alfred Hitchcock en una visita a la Catedral de Bayona.

Hizo turismo por la ciudad, quedando admirado por el Museo de San Telmo ('un excelente escenario natural para una de mis películas') y visitó también la Iglesia de Santa María' y el cementerio de la ciudad para una sesión fotográfica para 'Paris-Match'.

Por supuesto dio la inevitable rueda de prensa en el Hotel María Cristina, donde declaró que pos esa vista a la ciudad había aplazado el rodaje de su siguiente filme, 'Con la muerte en los talones', comprometiéndose a proyectarlo en el festival al año siguiente, como así sucedió.

Por la noche fue Ana Mariscal la encargada de presentarle en el escenario del Victoria Eugenia, antes de la primera proyección de 'Vértigo'. «Con gesto imperturbable pero con palabras y bromas ingeniosas, y demostró que en su caso el director era la estrella, porque tuvo una acogida más entusiasta que otras figuras muy conocidas», en palabras de Tuduri.

'Vértigo' se presentó en el Festival tal y como la había concebido Hitchcock, con un impactante y enigmático final. Sin embargo, cuando semanas después se estrenó en todo el mundo, la Paramount impuso un añadido al final que ni siquiera rodó Alfred Hitchcock para tranquilizar al público. Durante muchos años, 'Vertigo' se vio en todo el mundo con ese final postizo, hasta que en la última reposición en los años 80 se recuperó el final ambiguo que dejaba en suspense el desenlace de la historia. Hasta entonces la copia de la película que conservaba el Festival de San Sebastián era la única existente con su verdadero final.

Y al año siguiente Hitchcock cumplió con su palabra y presentó 'Con la muerte en los talones', siendo su protagonista femenina, Eva Marie Saint, la que acudió a Donostia a presentar la película. Y para acrecentar la tradición sobre las Conchas de Oro, tampoco esa vez logró el máximo galardón.