El PSOE rechazó el parking de la Alameda en apoyo a los vecinos

García y Cavia respaldaron la decisión del equipo de Gobierno del PP

REDACCIÓNSANTANDER

El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Santander explicó ayer que su decisión de votar a favor de la propuesta del PP en la Comisión de Fomento, para desestimar la construcción del aparcamiento de la calle Vargas, la adoptaron por ser «lo que los vecinos demandaban, que era decir no a una obra que no querían». Los ediles del PSOE Jesús García y Víctor Cavia consideraron que su postura se basaba en «el sentir mayoritario de los vecinos de la obra, que se han manifestado en contra de la obra».

«El alcalde Piñeiro y su equipo de gobierno han hecho aquello a lo que la responsabilidad política les obliga, que es decidir en función de los legítimos intereses de los ciudadanos, y no los partidistas o los de sólo una parte de ellos», afirmaron.

Para los concejales, «van dos veces en los últimos tiempos que el alcalde se encuentra con la oposición vecinal a decisiones que parecía tener adoptadas», lo que, a su juicio, «viene a demostrar que desde el ejecutivo local se sigue sin entender que hay que escuchar más y tener menos sentido electoralista a la hora de decidir».

Así, manifestaron que «frente a las encuestas mercantiles de los promotores hay que anteponer la encuesta social de la calle, que es la que ha vuelto a enmendar la plana al alcalde», por lo que aconsejaron al PP que sea «mucho más riguroso cuando hace encuestas, que deben reflejar los intereses reales de los ciudadanos y no los suyos particulares o los de las empresas constructoras».

Responsabilidades

En este sentido, los ediles socialistas pidieron que «se estudie exigir responsabilidades a la empresa encargada del estudio para la ubicación del aparcamiento, pues ha quedado de manifiesto que su trabajo no se atiene a la realidad».

García y Cavia indicaron que «la encuesta realizada ha resultado no ser fiable, sobre todo porque se centró en los conductores sin preguntar a los vecinos», y se preguntaron cómo es posible que del anteproyecto de la obra al proyecto final de ejecución se hayan perdido casi dos metros en la distancia de seguridad hasta los árboles de la Alameda, otra de las razones para desistir de su construcción. Si los vecinos no llegan a oponerse, esas malas mediciones pudieran haber ocasionado la pérdida del arbolado», concluyeron los concejales de la oposición.