El Gobierno y la Autoridad Portuaria deciden el derribo de la vieja lonja

Un paseo marítimo y un aparcamiento subterráneo ocuparán ese espacio y el de la fábrica de hielo, que en el plazo de un mes será la primera en caer

TEODORO SAN JOSÉSANTANDER
El Gobierno y la Autoridad Portuaria deciden el derribo de la vieja lonja

La vieja lonja de Santander, definitivamente, será demolida. En su lugar irá un paseo marítimo, en superficie, y un aparcamiento, en el subsuelo. Así lo anunciaron ayer la vicepresidenta del Gobierno de Cantabria, Dolores Gorostiaga, y el presidente de la Autoridad Portuaria (AP), Javier del Olmo, quienes también hablaron de los proyectos sobre los solares que ocupan actualmente la fábrica de hielo y las naves de la zona del varadero, y del puente de Raos.

Gorostiaga y Del Olmo se habían reunido previamente con representantes de los vecinos de Castilla-Hermida en la sede del Puerto. «Hemos repasado con ellos los proyectos que afectan a esa zona de la ciudad con vistas a buscar soluciones a sus problemas. El anuncio del derribo de la lonja lo han acogido con extraordinaria satisfacción», aseguraba la vicepresidenta regional.

«La decisión se ha tomado», explicó Gorostiaga, «después de consultar a los vecinos» y según su aseveración, «hay una mayoría importantísima que así lo querían. Prometimos que íbamos a tener en cuenta sus opiniones, y la decisión es ésta: tiramos la vieja lonja».

La demolición de la vieja lonja, intervino Del Olmo, sucederá una vez que la piqueta haya derribado el edificio anexo de la fábrica de hielo. La semana próxima se acordonará su perímetro, aunque las máquinas no entrarán hasta que se resuelvan dos trámites: uno con Viesgo, referente a un colector, y otro, de carácter económico, con la Cofradía de Pescadores de Santander, concesionaria de la fábrica.

«Mientras se resuelven, la empresa adjudicataria comenzará en el interior las labores previas a su demolición», aseguraba Del Olmo. Las obras ya están adjudicadas por un importe de 65.000 euros, y el plazo para echar abajo la fábrica será de un mes.

Concluido ese derribo se procedería seguidamente al de la lonja. El plazo para desmantelar y dejar como un solar la antigua venta de pescado será de doce semanas con un coste de 340.000 euros.

Reordenación y puente

Un paseo marítimo, un aparcamiento subterráneo -el Consejo de Administración del Puerto ya ha cedido el suelo al Ayuntamiento para tal uso- y algunas dotaciones lúdicas (jardines, zona deportiva, etc.) ocuparán aquel hueco y continuarán un proyecto global de reordenación del barrio.

«Estas actuaciones forman parte de un proyecto de reordenación del barrio con el fin de recuperar la zona para uso y disfrute de los ciudadanos», precisaba Gorostiaga, «y convertir en ventajas para los vecinos lo que ahora son inconvenientes, principalmente en lo referente al tráfico portuario».

Sobre este último asunto, Del Olmo informó que el puente de Raos está cerca de ser una realidad. Esta infraestructura, que permitirá derivar el tráfico de camiones por el interior del puerto, en vez de rodar por las calles del barrio, saldrá a licitación «en breve y seguramente en julio comiencen las obras». A partir de entonces, se contarán 18 meses para su ejecución.