Eduardo Lago gana el Nadal con su primera novela, 'Llámame Brooklyn'

Marta Sanz queda finalista con 'Susana y los viejos', el relato de la descomposición de una familia

T. SORIABARCELONA
Eduardo Lago gana el Nadal con su primera novela, 'Llámame Brooklyn'

Eduardo Lago no podía empezar con mejor pie su carrera de novelista. El prestigioso Premio Nadal, el galardón literario más antiguo de España, descubre a un autor que, hasta ahora, se había limitado a analizar las obras ajenas como crítico y profesor. Su primera novela, 'Llámame Brooklyn', venció en la última votación a la otra finalista, 'Susana y los viejos', de Marta Sanz. El jurado tuvo que dilucidad entre entre 192 originales presentados, 20 más que en la anterior edición, cuando se ellevó el pñremio 'Un encargo difícil' , de Joaquín Zarraluki, y fue finalista 'Cazadores de luz', de Nicolás Casariego.

El salón del hotel Palace de Barcelona acogió anoche la gala de la 62ª edición en una velada dedicada a Josep Pla, patriarca de las letras catalanas del pasado siglo, muy ligado a la editorial Destino -que convoca el Nadal- y de cuya muerte se cumplen 25 años. En el mismo acto se concedió, como cada año, el Premio Josep Pla de prosa en catalán, que en su 38ª edición ha ido a parar a Lluís María Todó por 'El mal francés'.

Eduardo Lago, profesor de Literatura en la universidad Sarah Lawrence College, vive desde hace 21 años en Nueva York. De ahí que su primera novela transcurra en un barrio que conoce a la perfección. 'Llámame Brooklyn' posee un corte americano, sin mucho que ver con la tradición narrativa española. Es un relato caleidoscópico y complejo, a la manera de un rompecabezas, que entremezcla una intriga casi detectivesca con la angustia inherente a la profesión de escritor.

Su protagonista es un periodista que recibe un curioso encargo de un amigo: recuperar unos escritos que ha ido acumulando en cuadernos a lo largo de su vida. Jamás ha tenido la intención de publicarlos: su destino era ser leídos por una mujer que se encuentra en paradero desconocido. El periodista debe dar forma de novela a los escritos, encontrar a la misteriosa mujer y entregárselos. Eduardo Lago es un especialista en narradores americanos, a quienes entrevista por encargo de periódicos españoles. Aparte de sus críticas de libros, tan sólo había publicado un libro de viajes sobre Chiapas, un ensayo de pintura y una colección de cuentos. El jurado ha valorado la madurez y el aplomo en una novela que incluye un capítulo de la guerra civil española. Y si el Nadal ha optado este año por premiar a un desconocido, como finalista aparece Marta Sanz, una escritora con cuatro novelas editadas pero ausente de las listas de ventas. Ganadora en 2001 del premio Ojo Crítico de Narrativa con 'Los mejores tiempos', la autora madrileña describe en 'Susana y los viejos' un microcosmo familiar en torno a varias generaciones. Un relato coral con confrontaciones generacionales, tanto sexuales como de clase.

La ácida mirada de Sanz sobre la familia rompe los estereotipos asociados tradicionalmente a sus diferentes miembros, entre ellos las mujeres del clan, que no se comportan como los hombres esperan.

Por su parte, el ganador del Josep Plá, Lluís María Todó, también habla de los mecanismos de la escritura en 'El mal francés'. El propio autor adopta el papel de narrador al contar en primera persona los desvelos de un escritor que pretende escribir una novela.