«Ladran, luego cabalgamos»

El equipo de gobierno del PP pone un «suspenso» a la oposición socialista por centrarse exclusivamente en las críticas y «no defender los intereses de los vecinos»

J. F. R.SANTANDER

«Ladran, luego cabalgamos». La frase que Miguel de Unamuno puso en boca de don Quijote ('Vida de don Quijote y Sancho') fue utilizada ayer por el portavoz popular en Santander, Eduardo Rubalcaba, para decir que las críticas de la oposición socialista no hacen más que corroborar «que lo estamos haciendo bien».

No es habitual asistir a una conferencia de prensa en la que un equipo de gobierno critica la labor opositora. Ayer, Rubalcaba protagonizó una para decir que la oposición socialista que lidera Ana Rozas se concentra exclusivamente en las críticas y no aporta alternativas que redunden en beneficio de los vecinos. Rubalcaba fue más allá e instó a los socialistas «a que se pongan a trabajar», que el portavoz tradujo no tanto como un deseo de una oposición más dura, sino más abierta a la consecución de acuerdos. Citó, en este contexto, la inexistencia de enmiendas socialistas a los presupuestos municipales (salvo la presentada a la totalidad) y la inexistencia de enmiendas del PSOE a los presupuestos regionales en aras al incremento de las inversiones en la capital.

Por ello, y por los varapalos jurídicos recibidos tras ver rechazados recursos como el presentado contra la privatización del Servicio de Agua (Semas), puso un «suspenso» a la oposición.

«Ha sido una tarea difícil hacer balance a la oposición -dijo-. No es nada fácil enjuiciar algo que no ha existido, la nada. Lo que han hecho es nada.»

Y añadió: «Se han dedicado a criticar y descalificar la labor del equipo de gobierno, lo que significa que algo hemos hecho y, por lo que dijo ayer (por el jueves) la portavoz, lo hemos hecho bien. Ladran, luego cabalgamos.»

Se refería Rubalcaba al balance de legislatura en la que Rozas censuraba la «parálisis» gestora del PP y el «uso electoral» de la institución municipal en su enfrentamiento con el Gobierno.

Con respecto a la relación Ayuntamiento-Gobierno, el PP acusó al Grupo Municipal Socialista de ser su mejor defensor en la «labor de abandono a la capital de Cantabria y pisoteo de la autonomía municipal del Ayuntamiento del que ellos son concejales», en otras palabras, preferir los intereses de partido a los generales de la ciudad.

En un plano más político, el también concejal de Hacienda reiteró la 'tesis' del supuesto pacto PSOE-PRC para que en la próxima legislatura la coalición de ambos partidos se refleje con una presidencia regional socialista y una alcaldía regionalista, marginando en ambos casos al PP.