EE UU / De conductores de escolares a espías

Los familiares autobuses amarillos que llevan a los niños a las escuelas de EE UU han dejado de ser tan inocentes como parecen. Cada conductor vigila atentamente los barrios por los que atraviesa en busca de «presuntos terroristas». Sus sospechas tienen línea directa con el Departamento de Seguridad Interior, que los entrena para que les sirvan de ojos y oídos.