Se estudian ya acciones legales

Sospechan de los trabajos realizados el sábado en el inmueble

M. C.SANTANDER
Se estudian ya acciones legales

Durante los escasos quince minutos que permitieron a los vecinos de los edificios número 3 y 7 de la calle Alta entrar en sus viviendas a coger sus pertenencias, Alberto Solano, propietario de la bodega-restaurante, situada en el bajo del número 3 comprobó los desperfectos. Boquiabierto, él, su hijo y su madre (que viven en el edificio) contemplaron cómo había quedado la terraza: estaba cubierta por un metro de escombros procedentes de la parte derrumbada del 'Palacio del Mueble'.

A Solano le costó hablar: «Sólo de pensar que mi madre estaba constantemente en esta terraza colgando manteles y servilletas hace que se me pongan los pelos de punta».

También impresionado estaba Francisco Abascal, propietario del edificio número 3. Nada más enterarse de la noticia acudió hasta el lugar. «Todavía no sé que haré. Por ahora esperaré a ver lo que dice el perito de la aseguradora. Esta casa está muy bien conservada».

Su máxima preocupación, hasta que comprobó que no había ningún herido, era su hermano, Gregorio. «Vive justo debajo de la terraza que está cubierta por cascotes. Menos mal que reforzamos su estructura. Él lo ha pasado fatal».

Por su parte, Francisco Muñoz, propietario de dos viviendas en el número 7, dijo que el sábado unos operarios hicieron catas en el edificio siniestrado.

Está pensando en presentar acciones legales contra el Gobierno de Cantabria y en crear una comisión de afectados para defender sus intereses.