Rice abandera una ofensiva para aislar a Irán y vincularlo con el terrorismo

Javier Solana expresa al ministro de Exteriores iraní que persisten las dudas sobre el carácter militar o civil del programa nuclear de Teherán

AGENCIASWASHINGTON
Rice abandera una ofensiva para aislar a Irán y vincularlo con el terrorismo

La secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, partió ayer a Oriente Medio para intentar conseguir los apoyos necesarios que contrarresten la influencia de Irán en la región y presionar a Hamás, último vencedor en las elecciones legislativos palestinas, a que reconozca la existencia del Estado de Israel.

Rice emprendió ayer una gira que la llevará por Egipto, Arabia Saudí, Abu Dhabi, la capital de Emiratos Árabes Unidos, entre otros, donde mantendrá conversaciones con los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), preocupados al igual que Washington por el potencial peligro que representa el anuncio de Irán de reanudar sus actividades relacionadas con el enriquecimiento de uranio.

Pero para Washington, Irán representa una amenaza no solo por la eventualidad de que reanude la investigación de enriquecimiento de uranio con el fin de fabricar armas atómicas, sino también por su «apoyo al terrorismo en el mundo».

«No es únicamente el programa nuclear iraní, sino también su apoyo al terrorismo en el mundo. Ellos son de hecho el banco central del terrorismo», dijo Rice en un mensaje que prevé transmitir directamente al CCG, integrado por Arabia Saudí, Kuwait, Qatar, Bahrein, Omán y los Emiratos Árabes Unidos. La secretaria de Estado norteamericana acusó a Teherán de colaborar con Siria para desestabilizar Medio Oriente.

Estados Unidos acusa a Irán de respaldar movimientos islámicos radicales, como Hezbolá en El Líbano, así como a los insurgentes iraquíes y el movimiento extremista palestino Hamás. «El régimen iraní es un desafío estratégico para Estados Unidos, para el mundo, y una influencia desestabilizadora en Medio Oriente», aseguró la funcionaria.

Falta de confianza

El alto representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea, Javier Solana, afirmó ayer, tras reunirse con el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Manouchehr Mottaki, que sigue habiendo «dudas» sobre el carácter civil o militar del programa nuclear iraní. En declaraciones a la prensa, Solana señaló que en la entrevista no hubo «propuestas nuevas» y que la «posición sustancial (de Irán) no ha cambiado». El Alto Representante reclamó, además, al ministro iraní un «papel más constructivo» en los conflictos de Oriente Medio, Irak o Afganistán.

«La cooperación de Irán en todos los asuntos o cuestiones sobre la estabilidad de la región no es suficiente», resumió Solana.

Mientras, Rusia e Irán concluyeron ayer sin acuerdo la primera ronda de consultas sobre la iniciativa del Kremlin de enriquecer uranio en territorio ruso para abastecer a las centrales nucleares iraníes. «Es importante que Irán reanude la moratoria de enriquecimiento de uranio en su territorio y continúe las negociaciones con las partes interesadas», aseguró Serguéi Lavrov, ministro ruso de Asuntos Exteriores.

Por si hubiera alguna duda, el ministro iraní de Exteriores, Manucher Mottaki, aseguró ayer en Bruselas que Teherán no tiene intención de renunciar a su «derecho soberano» a continuar las investigaciones nucleares en su territorio independientemente de la marcha de las consultas con Rusia. Estas afirmaciones han llevado a algunos expertos rusos a poner en duda el interés del régimen iraní en la propuesta rusa, ya que podría estar simplemente ganando tiempo cuando asegura que la oferta necesita algunos cambios, pero no hace propuestas para mejorarla.