El Gobierno achaca al viento y al mal estado de un pilar la caída del edificio

El Gobierno encarga a Bureau Veritas un informe técnico para determinar lo que provocó el siniestro Mediavilla niega que los trabajos de medición hayan podido influir

ISABEL AROZAMENASANTANDER
El Gobierno achaca al viento y al mal estado de un pilar la caída del edificio

El 'agotamiento' de uno de los pilares del edificio del Palacio del Mueble, propiedad del Gobierno regional, y el fuerte viento reinante en la noche del domingo, de más de 117 kilómetros por hora, parece que ha podido ser la causa del derrumbe parcial del inmueble.

Así lo indicó ayer el consejero de Presidencia, Ordenación del Territorio y Urbanismo, Vicente Mediavilla, según las primeras investigaciones que se están realizando. El consejero regionalista informó que se ha encargado a la empresa Bureau Veritas la elaboración de un informe para determinar las causas del siniestro, que ha provocado el desalojo de 23 personas de edificios colindantes.

Mediavilla destacó que el Ejecutivo cántabro «es el primer interesado» en conocer las causas y apuntó que a la empresa que investiga no se le ha marcado ningún plazo ni fecha para finalizar su trabajo. También dijo que el concurso convocado para rehabilitar el inmueble quedará desierto y se convocará uno nuevo para abordar la obra.

De momento no se sabe si sólo habrá que derribar la parte que se caído, la de hormigón, o sí habrá que incluir también la que da a la calle Alta, más antigua y con estructura de madera.

Mediavilla rechazó de plano cualquier comentario sobre la posibilidad de que se haya «propiciado» el derrumbe. Negó que ese fin de semana se hubieran producido trabajos en el interior del edificio y explicó que la única intervención, que finalizó el pasado viernes, ha sido para analizar la consistencia de los pilares, entre ellas 93 ensayos de ultrasonido y diversas mediciones.

Resistencia

El consejero aseguró que el descubrimiento de los pilares para realizar estas pruebas «en nada afecta» a su resistencia, y por lo tanto, no ha podido influir en el derrumbe. Indicó que es necesario dejar el pilar sin revestimiento para poder comprobar su estado. «Es como si quitáramos el gotelé de una pared», explicó.

Sobre los ruidos que algunos vecinos dicen haber escuchado ese fin de semana, Mediavilla reiteró que «no corresponden a ninguna actividad humana». Añadió que si, como se dice en algunos ámbitos, el Gobierno hubiera perseguido el derrumbe, lo hubiera solicitado al Ayuntamiento de Santander en lugar de trabajar durante meses en el proyecto de rehabilitación.

Mediavilla insistió en que la obra no estaba adjudicada y dijo que el único contrato firmado es con la empresa Icinsa para la realización de los estudios previos a la redacción del proyecto. Según este análisis, se detectó que el hormigón presentaba una gran variación según los pilares y se constató que la mayor parte de los mismos deberían ser reforzados, como así se recogió en el proyecto. En ningún momento, dijo, se mencionó que había peligro inminente de derrumbe.

El consejero del PRC quiso agradecer al Consistorio la labor desempeñada desde el día del siniestro.

La mayoría de los afectados se han dirigido a la oficina de atención habilitada por la Administración regional en la calle General Mola, incluidos los propietarios de los siete vehículos dañados. A algunos de estos últimos, quien lo ha solicitado, se les ha facilitado un coche de alquiler. Además de los apartamentos puestos a disposición de los desalojados por el Ayuntamiento, el Ejecutivo regional también ha ofrecido otros lugares de residencia.

Aunque hasta que no termine la demolición de la parte nueva del Palacio del Mueble no se realizará una inspección «minuciosa» de los edificios colindantes afectados, el consejero adelantó que parece que no se han producido daños.