Las obras de reforma del hotel México no tienen fecha para su reanudación

Los vecinos colindantes al edificio han sufrido daños y temen por la estabilidad del inmueble al que se ha dejado sin tejado, a pesar de estar protegido por ley

JUAN CARLOS FLORES-GISPERTSANTANDER
Las obras de reforma del hotel México no tienen fecha para su reanudación

El estado del edificio que ocupó el hotel México en la calle Calderón de la Barca preocupa mucho a los vecinos colindantes. La obra de restauración del edificio a cargo de los propietarios, la empresa Abba Hoteles, está paralizada desde hace casi dos meses y los vecinos temen por la estabilidad del inmueble y del colindante. La obra fue paralizada por el Ayuntamiento hasta tanto Abba Hoteles presente el Proyecto de Ejecución, pues la obra se estaba realizando contando sólo con el Proyecto Básico, según informó la Concejalía de Fomento.

Por su parte, la empresa informó a este diario que los problemas del terreno sobre el que se asienta el edificio del hotel México (en su día ganado al mar) están retrasando las obras de remodelación. Abba desconoce cuándo se reanudarán las obras puesto que, tras descubrirse problemas en el subsuelo, ha presentado un nuevo proyecto reformado al Ayuntamiento y se ha replanteado la restauración entera del hotel, así como el resultado final.

El pasado 26 de enero los vecinos del inmueble colindante al hotel México presentaron un amplio informe al Ayuntamiento en el que explican que ambos edificios (numerados con el 3 y el 5 de la calle Calderón de la Barca) se construyeron juntos y que las obras de rehabilitación del hotel han causado importantes grietas en diversos pisos del número 5 de Calderón de la Barca.

Grietas y humedades

Pero tras ser paralizada la obra por el Ayuntamiento los vecinos temen que a causa de las grietas en el edificio del hotel y las humedades que se producen al estar sin tejado puedan causar un desplome parcial a causa de fuertes lluvias o si arreciase el viento sur.

Los vecinos alertaron de este grave peligro al alcalde, Gonzalo Piñeiro, mediante un amplio escrito así como del posible incumplimiento de la normativa urbanística santanderina pues en el catálogo de edificios a proteger en Santander se exige que deben ser conservadas las cubiertas y se prohíbe introducir elementos ajenos al edificio.

En el informe técnico elaborado por un gabinete de arquitectos santanderinos se certifica que «debido a las obras en el Hotel México han aparecido grietas y fisuras generalizadas en la pared medianera entre edificios y en los tabiques de reparto de las viviendas de la planta quinta, que son consecuencia de movimientos de la estructura de madera ya que toda la manzana conforma una unidad arquitectónica y estructural». Estas grietas, dice el informe, «son motivadas por derribo de la cubierta y por los cortes de las vigas de formación de la pendiente, que han sido serradas modificando la estructura, concretamente los momentos flectores de las vigas contínuas».

Además, en las obras de acondicionamiento del Hotel México «se ha modificado la estructura de cubiertas, habiéndose derribado esta, así como uno de los casetones que conformaban la cubierta del edificio» y «consecuentemente la configuración arquitectónica».

Edificio protegido

El edificio del Hotel México está catalogado como Protección Monumental en el Plan General de Ordenación Urbana de Santander (PGOU), y tiene Nivel 2 de Protección lo que exige, entre otros condicionantes, que se conserve la cubierta y la forma del conjunto, sin que sean admitidas ampliaciones. Además, se prohíben expresamente las obras de ampliación, sustitución y nueva planta.

El arquitecto que ha elaborado el informe destaca, además, que el muro de cerramiento perimetral de la fachada actual del hotel México a la altura de la última planta se encuentra descarnado y sin protección a las aguas de lluvia. Igualmente la totalidad de la superficie de esta planta se encuentra sin cubrición, de manera que el agua de lluvia entra a las plantas inferiores y a las viviendas del edificio colindante.

Al demoler el hotel México ha quedado la pared del edificio colindante con un simple tabique de panderete (ya que no era fachada). Eso da lugar al peligro de derrumbamiento, filtraciones y humedades, dicen los afectados. Algún vecino, incluso, puede ver las estaciones de tren y autobús a través de un agujero en su pared.

El abogado de los vecinos afectados indicó que «no ponemos obstáculos para que la obra se lleve a cabo siempre que se cumplan dos condiciones: que haya total seguridad para mis clientes y que la rehabilitación conserve las características propias del edificio, como catalogado que es».

«Lo más fácil para comprender la situación de mis clientes -dice el letrado- es ponerse en su lugar, con sus pisos agrietados por la obra que se está realizando en el hotel México. Queremos una solución amistosa y sólo si no fuere posible, buscaríamos el amparo de los tribunales».