ETA amenaza a las familias de los empresarios para cobrar la extorsión

La nueva oleada de cartas enviadas por la banda incluye fotografías de mujeres e hijos de los industriales

JOSEBA GARCÍACOLPISA. BILBAO
ETA amenaza a las familias de los empresarios para cobrar la extorsión/
ETA amenaza a las familias de los empresarios para cobrar la extorsión

ETA ha remitido en las últimas semanas a empresarios vizcaínos y guipuzcoanos una nueva oleada de cartas exigiendo el pago de la extorsión. La banda extiende la amenaza a las familias de los industriales e incluye en las misivas fotografías de sus mujeres e hijos. Empresarios y partidos democráticos exigieron el fin de la extorsión y aclararon que por esta vía no será posible avanzar hacia la paz.

La nueva campaña de cartas de ETA a los empresarios para que cedan a su chantaje muestra el grado de crueldad al que ha llegado la banda terrorista en su intento por conseguir fondos con los que financiar su actividad delictiva. En el texto, remitido a industriales que han sufrido atentados con bomba, ETA les advierte de que «es la última carta» para que paguen y como instrumento de presión incluye fotografías recientes de las esposas e hijos de los empresarios cuando se dirigen a centros escolares o a realizar sus actividades habituales. Además, les recuerda que el haber sufrido ataques anteriores no les libra de ser objetivos.

Tras esta amenaza explícita, la banda terrorista les exige el pago de cantidades que van de los 30.000 a los 210.000 euros más el 5% de interés por cada año de retraso en el pago. Organizaciones empresariales y partidos democráticos condenaron la campaña de extorsión, demandaron que no se pague a ETA y alertaron sobre las consecuencias negativas que esta acción terrorista tiene sobre el proceso de paz. La portavoz del Gobierno Vasco, Miren Azcarate, mostró su apoyo a los empresarios amenazados y consideró una «práctica mafiosa» la extorsión que practica ETA.

«Desprecio»

El Círculo de Empresarios Vascos señaló que la campaña de extorsión busca «aterrorizar» a un colectivo importante de la sociedad vasca y muestra «el talante delictivo y la nula intención pacífica» de ETA. Esta asociación demandó el «amparo» de las instituciones y del conjunto de la sociedad y destacó el «compromiso» de los empresarios con el futuro y la riqueza de Euskadi.

El PNV denunció la «falta de escrúpulos y moral» de ETA, exigió a la banda «que haga un último favor» al pueblo vasco «al que dice defender» y «se disuelva de una vez y para siempre», y reconoció la «aportación» al «bienestar» de los empresarios.

El PSE, por su parte, consideró «inaceptable» el chantaje de los terroristas y acusó a ETA de recurrir a «técnicas mafiosas contra aquellos que no se doblegan ante sus exigencias» y de buscar «sembrar terror y miedo» entre los vascos. «ETA debe abandonar las armas y dejarnos vivir en paz y libertad» dijo el secretario general de los socialistas guipuzcoanos. El portavoz del PP en el Parlamento Vasco, Leopoldo Barreda, resaltó que las cartas de la banda «desmienten» las expectativas de paz «alentadas irresponsablemente» desde el Gobierno central «y nos sitúan ante la realidad de una banda terrorista que amenaza directamente a la sociedad». El portavoz de la presidencia de EA, Mikel Arana denunció «este tipo de operaciones de chantaje y amenaza» que «van absolutamente en contra de poder afrontar un camino de paz y normalización política». Los sindicatos ELA, UGT y CC OO exigieron el fin de la violencia, las amenazas y el chantaje y mostraron su apoyo a los empresarios.