El líder 'popular' reconoce que le faltó vehemencia

M. I.MADRID

Mariano Rajoy tuvo que reconocer que no estuvo muy afortunado en la clausura de la Convención del Partido Popular el pasado domingo, después de escuchar algunas quejas sobre el tono de su intervención. «Podía haber sido más 'euforizante', no le digo que no», admitió el líder 'popular' en una entrevista radiofónica.

Reconoció que «podía haber utilizado otro tipo de recursos dialécticos» en su discurso y que suscitó «división de opiniones» en cuanto a la forma, pero aseguró que todos los dirigentes del PP mantienen una identidad de criterios sin fisuras sobre los argumentos de fondo.

En un acto organizado por mujeres rurales en Ciudad Real, volvió a explicar que su estilo de hacer política no admite concesiones a la galería. «Yo soy bastante malo para la propaganda», confesó y reiteró que puede garantizar la autenticidad de sus mensajes porque le cuesta «no decir nada» y no le gusta «hacer propaganda para sacar votos» haciendo promesas en las que no cree.