La Colección 'Música y espacio' alcanza su segundo recopilatorio

El Colegio de Arquitectos de Cantabria presenta el nuevo doble CD integrado por sus conciertos de Rucandio y Solvay

GUILLERMO BALBONASANTANDER
La Colección 'Música y espacio' alcanza su segundo recopilatorio/
La Colección 'Música y espacio' alcanza su segundo recopilatorio

Los conciertos 'Música y Espacio' surgieron de la necesidad del Colegio de Arquitectos de buscar un ámbito que sirviera de «encuentro cultural y social con sus colegiados y con el entorno institucional y social con el que se mantiene relación». En estos casi cinco años se han incorporado a la iniciativa, fruto del entusiasmo y la pasión de Domingo de la Lastra y Eduardo Pila, lugares de la región cuya sugerencia especial ha servido de aliciente y acicate para desarrollar un programa musical e instrumental atractivo y acorde con las capacidades acústicas del mismo. Un encuentro entre la «arquitectura y el espacio de la música que acoge y que recíprocamente los envuelve».

Para rubricar estas sensaciones, ahora el Colegio de Arquitectos presenta su segundo CD recopilatorio de estos conciertos. Un doble disco compacto, testimonio de las citas musicales en escenarios histórico-artísticos de la comunidad. El segundo fue presentado ayer por el decano-presidente de la entidad, Pío Jesús Santamaría, acompañado por Luis Roldán, gerente de Cerámica de Cabezón, empresa que ha patrocinado la edición del álbum.

Lo integran el tercer y cuarto conciertos que se realizaron en los años 2003 y 2004, respectivamente. El primero se celebró en la iglesia de Santa María Magdalena en Rucandio (Riotuerto) y corrió a cargo del cuarteto vocal Música Mundi, acompañado por Rosa Goitia al piano y Miren Zubeldia al violonchelo. El segundo se escenificó en el salón cine-teatro de Solvay, en Barreda (Torrelavega) y fue interpretado por la pianista Marisa Blanes. Ambos conciertos fueron grabados en directo. La edición ha sido de 1.200 ejemplares que serán distribuidos como obsequio institucional.

El anterior doble CD plasmó los dos primeros conciertos del ciclo celebrados en 2001 y 2002. El primero tuvo lugar en el claustro de la Catedral de Santander y estuvo a cargo del Quinteto Clásico de Castilla y León. El segundo, en la Colegiata de Castañeda, contó con el Cuarteto Ars Hispánica.

El nuevo álbum está dedicado a la memoria del fallecido director general de Cerámica de Cabezón, Bernardo Celorio, «en reconocimiento a su exquisita sensibilidad, que le llevó a apostar desde el primer momento por esta iniciativa». La esencia de estos conciertos pretende «aproximar físicamente al público a la interpretación de los músicos, rompiendo la tradicional distancia entre ambos». La iniciativa, tal como se recordó ayer, nació con la voluntad de constituirse en «una actividad estival tradicional en el panorama sociocultural de la región». En definitiva, se trata de aproximar dos mundos, la arquitectura y la música, «acordar una música del espacio y un espacio de la música, disciplinas ambas que, desde toda su materialidad o desde la inmaterialidad más absoluta, tienen la capacidad común de envolvemos».