Falleció monseñor Teodosio Herrera de la Fuente

Será enterrado, hoy, a las ocho, en la Virgen Grande Hondo pesar por la muerte del párroco emérito de Torrelavega

N. BOLADOTORRELAVEGA
Falleció monseñor Teodosio Herrera de la Fuente/
Falleció monseñor Teodosio Herrera de la Fuente

Monseñor Teodosio Herrera de la Fuente murió ayer en el Asilo Hospital de Torrelavega, a los 95 años de edad, como consecuencia de una enfermedad irreversible que le había dejado postrado desde hace casi dos años. Sus facultades físicas y mentales quedaron mermadas por lo que se hizo obligado su relevo al frente de la Fundación Asilo que presidía desde 1983. Don Teodosio, como era conocido por todos los ciudadanos, murió ayer por la tarde, rodeado del cariño y el afecto de sus familiares, de los sacerdotes que siempre tuvo más cercanos y de quienes compartieron los últimos años de duro e importante trabajo en la Fundación.

Los restos de Monseñor Herrera recibirán sepultura en la iglesia de San José Obrero, que él mismo construyó, hoy martes, día 2 de mayo, a las ocho de la tarde. Sus restos, que fueron embalsamados ayer en Santander, serán expuestos hoy, para recibir el último adiós de los ciudadanos, desde primera hora de la mañana, en la capilla de la Fundación Asilo, donde se produjo el óbito. El lugar elegido para su sepelio está situado a la derecha del altar donde se encuentra expuesta la Virgen Grande de Torrelavega, a muy pocos metros de donde reposan los restos, desde hace dos meses, de su amigo y compañero pastoral, don Amable Pelayo. Don Luis Ormazabal y Luisa Merche Pisano, se encargaron ayer de todos los detalles.

La noticia de su fallecimiento recorrió ayer la ciudad en pocos minutos, produciendo un hondo sentir en todos cuantos, de una u otra manera, le han conocido a lo cargo de sus casi 60 años de vida en la ciudad.

La vida de don Teodosio queda impresa en todas las obras sociales y civiles que realizó buscando siempre el bienestar de los menos favorecidos y la propagación de la Fe, que fue su principal razón de vida.

Nacido en Peña Castillo, de vocación tardía, se ordenó sacerdote en el año 1947, con 38 años de edad, su único destino fue Torrelavega a donde fue enviado por el Obispo Eguino y Trecu para auxiliar al entonces único párroco de la ciudad, don Emilio Revuelta. Le sucedió en la parroquia y se quedó aquí 60 años.

Piloto de aviación civil

Cuando don Teodosio decidió hacerse sacerdote fijó sus ojos en la misiones iberoamericanas porque consideraba que compartir el mismo idioma le facilitaría las cosas. Para ello se aprestó a titularse como piloto de aviación civil para facilitarle sus desplazamientos por la selva. Pero su destino quedó muy lejos: Torrelavega fue inicio y, ahora fin, de su vida sacerdotal.

Pero sus conocimientos del pilotaje de una nave no fueron vanos. En muchas ocasiones sus desplazamientos a Madrid y León, haciendo gestiones para la parroquia y la ciudad, los hizo pilotando una avioneta que un personaje de gran enjundia de Cantabria ponía a su disposición. Siendo ya sacerdote participó en la Vuelta Aérea a la Península, aterrizando, junto a otros pilotos, en Lisboa, donde fueron recibidos por una nube de periodistas «quizás más interesados en ver a un cura con sotana pilotando un avión que en nuestra maestría», recordó tiempo después.

Promotor de obras

Monseñor Herrera no fue arquitecto ni aparejador pero sí promotor de obras civiles y religiosas que han dejado huella en la región: él mismo recorría los andamios, con la sotana 'arremangada', vigilando los trabajos. Construyó en Torrelavega un edificio para Acción Católica (1952), la parroquia de San José Obrero, Santuario de la Virgen Grande (1958-1966), hizo el barrio Emilio Revuelta para trabajadores inmigrantes (1960), por su propia y iniciativa (y con sus propios medios económicos) construyó las iglesias parroquiales del barrio Covadonga y Campuzano, dirigió las obras de construcción del seminario de Argomilla de Cayón, terminó las obras del nuevo Asilo Hospital y construyó la segunda fase, creó la residencia para sacerdotes mayores Santa Marta, el centro de Educación Especial Fernando Arce (pionero en la región), la guardería Victoria Gómez de Arce...

Fue depositario de pequeñas herencias, donativos y grandes fortunas que fieles, admiradores de su obra, pusieron en sus manos para que pudiera multiplicar su obra social y religiosa. Su ultima iniciativa no ha podido verla terminada: la iglesia parroquial de Miés de Vega que se quedó con la pena de no haber hecho aún algo que le llenaba de ilusión, y una residencia para niños y jóvenes inválidos, discapacitados profundos o severos, que ya está en marcha. Cuando fue homenajeado por la región, en 2001, Monseñor José Vilaplana concluyó la sesión con estas palabras: «Don Teodosio Herrera es un hombre de unas cualidades excepcionales al que Dios ha dotado de inteligencia, tesón y gran amor a los hermanos».

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