El Observatorio de Arnuero abre el verano expositivo 'A mesa puesta'

‘Mesa de la pasión marchita’, una de las piezas dse Eloy Velázquez destinada a la muestra de Arnuero. /
‘Mesa de la pasión marchita’, una de las piezas dse Eloy Velázquez destinada a la muestra de Arnuero.

Eloy Velázquez y Víctor Alba oponen sus mesas de madera y pintura en la muestra que reanuda el próximo sábado el programa artístico conmemorativo del décimo aniversario de este singular proyecto

GUILLERMO BALBONASantander

Diálogo, confrontación, contraste y mutua relación generacional. Una celebración a dos bandas con una década de creación como saludo temporal. El Observatorio del Arte de Arnuero, en su décimo aniversario, abre el verano con tres dobles muestras de arte cántabro que arrancan este sábado con la obra de Eloy Velázquez y del joven Víctor Alba. A mesa puesta es el significativo epígrafe de esta exposición que une a dos artistas, uno consagrado y veterano, el otro joven y emergente; el primero, con un trabajo ambicioso y de exploración con la madera como protagonista, y el otro con la pintura como columna vertebral. Además Eloy Velázquez fue profesor y Alba su alumno, cuando ambos coincidieron en el celebrado Bachillerato de Artes del IES santanderino Santa Clara.

Esta primera cita del Observatorio, a la que se sumarán durante el verano las muestras de Roberto Orallo y de Joaquín Martínez Cano, será inaugurada el próximo sábado, día 14. Durante la velada el poeta y dramaturgo Isaac Cuende, acompañado de la actriz Rosa Gil, realizará una performance creada para esta ocasión titulada Vamos a ver, que tiene como referencia las pinturas y esculturas de ambos artistas. «Un enigmático personaje representado por Cuende, estimulará a los visitantes con la intención de que sientan el placer y la emoción de mirar, orientados por un cuerpo en movimiento que los comunica con elementos que usa y manipula, creando otro tipo de relación actor-espectador-obra de arte».

La propuesta que vertebra la primera exposición del verano está centrada en una serie de mesas que ha realizado Eloy Velázquez en un paréntesis dentro de los proyectos en los que viene trabajando, caso de un libro de artista con poemas eróticos de Rafael Fombellida que será presentado en Santander a finales de año.

La exposición de Arnuero se compone así de cinco mesas sobre las que aparecen una serie de «objetos cotidianos, esculpidos en madera o piedra, que comparten un espacio en el que dialogan para transmitir al espectador una sugerente lectura poética llena de connotaciones».

A sus esculturas le da réplica Víctor Alba con una pintura muy expresiva de fuerte textura y color. Acompaña a la exposición un texto del poeta Fernando Abascal, amén de la citada performance.

El programa de este 2014 es «un guiño a la trayectoria de estos años, pero con propuestas novedosas y sugerentes que traerán innovación e intenciones de futuro, y en las que los artistas ya consagrados se acompañan de jóvenes promesas», apuntó la concejala de Cultura, Carmen Pérez. La temporada ya tuvo como punto de partida el encuentro madre e hija, Gloria Torner y Gloria Pereda, en Sube y vuela, metáfora del viaje a la creación, del trabajo constante, de vivir el arte.

En A mesa puesta, subraya Abascal, «se nos convida a un banquete de singular y reflexiva belleza: la obra de dos creadores de edades diferentes pero de indudables convergencias». Eloy Velázquez ofrece una colección de esculturas, destinadas específicamente para esta exposición, que plasman unas mesas de elevada y estrecha superficie, sostenidas por una invisible raíz, de la que «emergen objetos y cosas que, en su aparente orfandad y silencio, encienden la mirada del comensal: de la Mesa del Éxtasis a la Mesa de la Pasión marchita; de la Mesa de las Cerezas a la de Dyonissos, pasando por la figurativa abstracción de la Mesa de Homenaje a Morandi».

Por su parte, la pintura de Víctor Alba «dialoga con los objetos, sondea lo cotidiano, entra en el abismo de su individualidad».

Eloy Velázquez considera que los creadores tienen la obligación de «dejar de mirarnos el ombligo e intentar que, a través de nuestra obra, el espectador se enfrente a una realidad que le haga pensar y que pueda contribuir a que -en alguna medida- el injusto mundo en el que vivimos mejore con nuestro testimonio o nuestra denuncia».

Además del citado libro, Eloy Velázquez trabaja en la recreación de una ambiciosa instalación escultórica. Su proyecto lleva el título provisional de Tránsitos cautivos y recoge los grupos sociales que conforman el mundo actual. Se trata casi de «una representación teatral de la sociedad global en la que el espectador interactúa con la instalación, participa y toma partido».

El calendario proseguirá del 10 de julio al 7 de agosto con Orallo, que trae como invitada a una nueva generación familiar, su hija Julia. En la muestra se realizará una fusión entre arte y gastronomía, para lo cual en la inauguración se contará con la participación del cocinero Óscar Callejo, estrella Michelín y regente del restaurante Annua, que realizará un show cooking.

Del 9 de agosto al 3 de septiembre, el Observatorio recuperará a los principales artistas del realismo español que han pasado por este espacio. Cristóbal Toral, primero en participar en el programa de exposiciones, presentará en una colectiva a muchos de sus amigos y compañeros de trayectoria artística. Entre otros participarán Francisco López, Isabel Quintanilla y, como invitados especiales, Antonio López y María Moreno.

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