De ruta por el sur de Cantabria

Disfrutaremos de los robledales y hayedos más extensos de España, de ermitas rupestres que nos recuerdan a la Capadocia turca

Hoy disfrutaremos de los robledales y hayedos más extensos de España, de ermitas rupestres que nos recuerdan a la Capadocia turca, del nacimiento del río Ebro y de un cielo limpio para descubrir el firmamento desde un moderno observatorio astronómico ¿Estamos hablando de Cantabria?

Ascendemos por una carretera de montaña hacia el puerto de Piedras Luengas. Antes de llegar a la divisoria entre Palencia y Cantabria nos desviamos al valle del Nansa por su cabecera.

Polaciones nos recibe en un día soleado en la frescura de sus frondosos hayedos y verdes pastizales. Descendemos por una carretera sinuosa dejando para otra ocasión el bello pueblo de Tudanca. Ya en Rionansa nos desviamos hacia la noble Carmona con el fin de pasar al valle del Saja pues queremos subir a Campoo atravesando los hermosos bosques de hayas.

Por la tarde nos asomamos al nacimiento del Ebro ya en tierras campurrianas. La virgen del Pilar preside este pequeño manantial en lo más frondoso de un bosquecillo de alisos y fresnos. Parece mentira que este riachuelo se convierta en uno de los ríos más importantes de España.

El sol comienza a descender y en esta maratoniana jornada nos acercamos a una de las ermitas rupestres de Valderredible.

Templos únicos que me recuerdan a la Capadocia turca y que hablan de un pasado histórico con muchas incógnitas que resolver. Una de las versiones más extendidas habla de un origen mozárabe, cristianos de Al Andalus, tras la huída de numerosos miembros de esa comunidad a las tierras cristianas del norte peninsular. De ahí una arquitectura singular donde destacan bellos arcos de herradura de estilo califal.

Y como colofón de esta primera ruta DM una noche disfrutando del firmamento desde el Observatorio Astronómico de Cantabria.