En un rincón de Costa Quebrada

La playa de La Arnía es una de las calas más llamativas del litoral de Cantabria

DM

Hoy visitamos la playa de la Arnía, uno de los rincones más llamativos de la espectacular Costa Quebrada.

Aparcamos en unos prados habilitados en verano como parking con unas vistas de la costa que anticipan el espectáculo que en seguida vamos a presenciar.

La bajada está acondicionada con un camino de hormigón para acceder con vehículos pues en este arenal se refugian pequeñas embarcaciones que dan un toque pintoresco al lugar. Ya en el descenso vemos a mano izquierda una explanada de pozas y rocas de una belleza difícil de describir y a nuestra derecha una cala de fina arena protegida por un farallón rocoso.

Una elección complicada que a mi juicio se resuelve dependiendo del viento que predomine: el arenal está protegido de los vientos del noroeste y el pedregal de los vientos del nordeste. En medio de las dos zonas de baño una montañita de caliza y yeso nos sirve como atalaya para disfrutar a la vez de estos dos ecosistemas y por fin tomar una acertada decisión.

La Costa Quebrada tiene una importante concentración de calas naturales embellecidas por islas y grandes rocas esculpidas por el bravo Mar Cantábrico. Un espacio valioso que debemos conservar para las futuras generaciones.

Para llegar hasta aquí hemos cogido la autovía del Cantábrico Santander Torrelavega tomando la salida a Liencres. A la llegada a la población cántabra hemos cogido a la derecha la carretera comarcal dirección Santander. Enseguida nos encontramos con una señal a varias playas entre ellas la Arnía. Como he comentado antes se accede a la playa por una rampa de hormigón que facilita el acceso a familias y personas con movilidad reducida.