Caza y tradición en La Parrilla

Jabalí estofado./
Jabalí estofado.

El restaurante de Hoznayo afronta unas interesantes jornadas

DIEGO RUIZ HOZNAYO.

La Parrilla de Hoznayo celebra estos días y hasta el próximo 5 de diciembre unas jornadas gastronómicas dedicadas a la caza. Carmen Pino, una cocinera que borda la cocina tradicional y los platos de cuchara -alubias rojas, sopa de cocido, cocido montañés y lebaniego...- ha preparado en esta ocasión dos primeros platos, dos segundos y dos postres, en un menú muy bien pensado, redondo podría decirse, que permite disfrutar de cuatro variedades de caza distintas y a un precio muy ajustado, 26 euros, con un vino de Rioja, crianza.

El amplio comedor de La Parrilla de Hoznayo suele estar muy concurrido a lo largo de todo el año. Esta localidad y el buen comer siempre han estado muy ligados. Pero con sus jornadas de caza, ahora, y las dedicadas a los caracoles, en las fechas próximas a la Navidad, son muchos los amantes de la cocida los que se acercan hasta el número 5 del barrio La Plaza.

El menú de las jornadas de caza tiene como primeros platos para elegir alubias blancas con liebre o alubias rojas con venado. Las primeras muy suaves, con su salsa espesa y la carne en su punto, jugosa. Un plato para repetir en el que se notan las horas de lenta cocción. Más contundentes son las alubias rojas con venado. Muy bien el plato conjunto, en el que destaca la textura de la legumbre. Enteros los 'caricos', tersos, como la carne. Las codornices estofadas resultan muy agradables. Mucho sabor a verdura fresca y a la carne del ave. Este es quizás el plato más interesantes de estas jornadas. Otra de las opciones es el jabalí estofado, terso, con tiempo sobre la llama. Carne recia, con sabor campero, pero al mismo tiempo jugosa.

De postre, el menú incluye un refrescante sorbete de cítricos y un riquísimo pudin de castañas.