El huevo: las buenas noticias

ÁNGEL LUIS GÓMEZ CALLEJOSÉ ENRIQUE CAMPILLO

Hoy, para comenzar el año con buen pie, les traigo una buena noticia: los huevos no son tan perjudiciales como se dice. Como saben, su pretendida maldad tenía que ver con el colesterol, esa grasa tan importante que si se tiene en exceso acaba pegándose a las paredes de las arterias y atorándolas hasta que impide el paso de la sangre. Cuando esto sucede en una arteria coronaria ocurre un infarto cardiaco y cuando la que se atasca es una arteria cerebral sobreviene un ictus. Ambos problemas cardiovasculares, en su conjunto, constituyen la principal causa de muerte en las sociedades desarrolladas, como la nuestra.

Por esta razón hace años a toda persona con el colesterol elevado se imponía una dieta baja en colesterol que incluía la prohibición de comer huevos, ya que un huevo grande de gallina contiene más de 200 miligramos de colesterol.

La revista de marzo de 1984 se dedicaba a este asunto. En su portada se ve un plato (una cara) con dos huevos fritos (los ojos) y una salchicha a modo de boca triste y la leyenda: Colesterol, las malas noticias.

Cuando años después comenzaron los primeros estudios que sugerían que el huevo no era tan perjudicial como se creía, la revista americana volvió a dedicar el número de julio de 1999 a esta novedad. En su portada aparecía un plato, dos huevos a modo de ojos y una salchicha con las puntas hacia arriba a modo de amplia sonrisa y la leyenda: Colesterol, ahora las buenas noticias.

En efecto el huevo consumido con moderación no afecta a los niveles de colesterol en sangre ni a sus consecuencias cardiovasculares, excepto a un reducidísimo número de personas. La prueba definitiva se publicó en la revista británica . Se analizaron 17 publicaciones referentes a otros tantos estudios realizados en todo el mundo sobre la relación entre consumo de huevos y problemas cardiovasculares. En lo referente a los problemas coronarios se evaluó el consumo semanal de huevos en más de tres millones de personas al año y se detectaron durante el periodo de estudio 5.847 casos de problemas coronarios de diversa gravedad. En los estudios referentes a los problemas vasculares cerebrales se estudió el consumo de huevos en más de cuatro millones cien mil personas al año y durante el periodo de estudio se produjeron 7.579 casos de ictus.

Cuando se relacionaba la cantidad de huevos consumidos a la semana con la incidencia de estos problemas cardiovasculares no se encontraron relaciones significativas. La conclusión propuesta por los autores del análisis de estos estudios multitudinarios era que el consumo de hasta un huevo al día no se asociaba con un mayor riesgo de enfermedad coronaria ni de ictus.

Nuestra conclusión debe ser que no hay que abusar de los huevos, como no hay que hacerlo de ningún alimento. Pero comer unos huevos un par de veces a la semana no va a ocasionarnos ningún problema aunque estemos recibiendo tratamiento para el colesterol. Podemos comerlos en sus variadas formas culinarias, pero no reiterar el huevo frito y siempre con el aceite bien escurrido.