La vendimia, punto de partida del vino

La meticulosidad a la hora de cortar cada racimo convierte este trabajo en una tarea artesanal. /
La meticulosidad a la hora de cortar cada racimo convierte este trabajo en una tarea artesanal.

Cantabria cuenta con casi un centenar de hectáreas

ALICIA DEL CASTILLO SANTANDER.

Cuando la uva alcanza su punto de maduración óptimo comienza el proceso de elaboración del vino aunque en Cantabria suele retrasarse un poco, lo que se conoce como vendimia tardía. Los viticultores cuentan los días porque en aproximadamente dos semanas toca recoger para producir una nueva cosecha de los vinos y el orujo de esta tierra.

Cantabria se acerca ya al centenar de hectáreas cultivadas con viñedos que producen los caldos de las dos indicaciones geográficas protegidas: 'Costa de Cantabria' y 'Liébana'. Los viñedos van aumentando su producción y nuevas empresas del sector van incorporando al mercado sus productos, apareciendo nuevos vinos cántabros con características muy interesantes.

Nueva vendimia para los viñedos riojanos

La Denominación de Origen Calificada Rioja afronta una vendimia con una sanidad «extraordinaria» en el viñedo, que registra una favorable evolución en su ciclo vegetativo, lo que presagia una cosecha de «gran calidad», con unos 440 millones de kilos y unos 320 millones de litros de vino. La superficie productiva de Rioja en esta campaña alcanza las 62.641 hectáreas -759 más que en la campaña anterior-, de las que 58.016 son de variedades tintas y 4.625 de blancas, que cultivan unos 16.000 viticultores.

La cosecha del año pasado de Rioja, calificada como «muy buena», alcanzó los 441,8 millones de kilos de uva, que dieron lugar a una producción total de 319 millones de litros de vino. La previsión de cosecha de 2016 al comienzo de este verano, según la evolución del ciclo vegetativo y el estado sanitario del viñedo, era de superar con creces esos 440 millones de kilos. Sin embargo, la sequía de estos dos últimos meses ha mermado las expectativas.

El Consejo Regulador de Rioja ha desplegado para esta vendimia unos 230 profesionales y el Ayuntamiento de Logroño ha dispuesto un operativo de 209 plazas para acoger a los temporeros que lleguen a la vendimia.

En el laborioso proceso de elaboración del vino, además de ser el primer paso, es una de las tareas más laboriosas. Si se quiere obtener un vino de alta calidad la recogida tiene que ser manual, ayudado de tijeras o pequeñas cuchillas, seleccionando los mejores frutos y eliminando aquellos que no estén en buenas condiciones.

Los racimos se van introduciendo en grandes cestos o cajas que después son trasladados a las bodegas, con mucho cuidado para que la uva no se aplaste y comience su fermentación durante el transporte. Para potenciar la calidad de los vinos, el procesado de la vendimia debe realizarse lo más rápido posible. Lo ideal son cajas de 20 kilos y si el transporte se realiza en remolque, se recomienda no llenarlos demasiado para que el peso de las uvas no aplaste a las que se encuentran debajo.

Cuando uno habla de vendimia vienen a la cabeza imágenes de viñateros pisando la uva tras la recogida, pero la mayor parte de las bodegas ya no utilizan este método para prensar los racimos.

En la oscuridad de la noche

Podría decirse que la vendimia nocturna es una práctica que va en aumento. Recoger la uva en la oscuridad de la noche y con el frescor de las temperaturas nocturnas de esta época, evita la oxidación del fruto (la actividad enzimática es mucho más lenta por la noche), y permite una recolección en óptimas condiciones, lo que mantiene su potencial organoléptico, pudiendo dar lugar a vinos más longevos. Este tipo de vendimia siempre se ha vinculado con los vinos blancos, aunque ahora también se hace con la uva tinta. Variedades como la Albariño y la Godello maduran antes y por su riqueza aromática y color, exigen ser cortadas en condiciones de temperatura más bajas que las diurnas.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos