«El cine trata de manera despreciativa a las mujeres»

La crítica de televisión Pilar Aguilar Carrasco defendió el carácter educativo de la producción del Séptimo Arte

J. LASTRASANTANDER
Pilar Aguilar, ayer en Laredo. / RAFAEL SÁNCHEZ/
Pilar Aguilar, ayer en Laredo. / RAFAEL SÁNCHEZ

«Casi toda la ficción cinematográfica trata de manera despreciativa a las mujeres», aseguró ayer en Laredo la crítica de cine y televisión Pilar Aguilar Carrasco, quien destacó que «el cine está hecho por hombres y las historias de mujeres les parecen una tontería». Pilar Aguilar participó en la última jornada del curso 'Las mujeres cambian la educación', donde abordó la importancia de la afición audiovisual como educadora de sentimientos y emociones.

Según la ensayista, la mayoría de las películas «ni siquiera exigen un protagonista masculino para la historia, pero siempre son hombres y eso deja huella en el inconsciente». En cambio, el cine hecho por mujeres «describe a mujeres reales porque saben de lo que están hablando».

Para Pilar Aguilar el cine habla con un lenguaje emotivo y sentimental que es «ineficaz, se detecta mal y puede hacer asumir puntos de vista que contradigan los propios valores morales». En ese aspecto, la crítica indicó que cualquier agresión puede parecer justificada e incluso el espectador puede no darse cuenta del mensaje que está recibiendo.

Carácter pedagógico

Aguilar mostró su interés por el cine como elemento educador. La crítica califica al espectador como un ser racional «que no es consciente de hasta qué punto funciona con las sensaciones y los sentimientos», destacando que «a veces la inteligencia racional está manipulada por la emocional». La ponente añadió que, racionalmente, «hay multitud de cuestiones que no se pueden justificar y que estamos viviendo como, por ejemplo, que las mujeres carguen con las tareas domésticas o que haya casos de xenofobia y racismo».

La experta quiso destacar que hoy en día hay discursos inaceptables como que las mujeres vivan supeditadas a un hombre, pero «en la práctica sigue ocurriendo, al igual que en el cine, cuyo discurso es que el hombre es el protagonista en el 90 por ciento de las películas, los protagonistas de las historias».