Un viaje nostálgico

Simple Minds realizó un retorno al pop de los años 80 de la mano de sus temas más populares Más de 3.000 fieles de la banda liderada por Jim Kerr asistieron anoche al Palacio de Deportes

JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZSANTANDER
Kerr lideró con mucho espectáculo a los escoceses. / B. MORENO/
Kerr lideró con mucho espectáculo a los escoceses. / B. MORENO

Un retorno temporal a los años 80 de la mano de los temas que revolucionaron el mundo del pop, un viaje nostálgico a través de canciones como 'Waterfront', 'Don't you (forget about me)', 'Alive & Kicking' o 'Someone Somewhere in summertime'. Un recuerdo a una década que adoran, que aman, que les encumbró a lo más alto, pero de la que dicen no se sienten esclavos. Una época que ahora han recuperado con su último disco 'Black & White 050505', con claro sabor añejo, probablemente su mejor trabajo desde 'Once Upon a time'.

Todas estas sensaciones se vivieron anoche en el Palacio de Deportes de Santander de la mano del legendario quinteto escocés Simple Minds, que eligió la capital cántabra para protagonizar el segundo y último de sus conciertos en España, tras el del jueves en Estepona. Ante más de 3.000 entregados fieles de la banda, buena parte coetáneos de su mejor época, el vocalista Jim Kerr y los suyos demostraron que siguen siendo una banda de pop-rock de primer nivel después de casi tres décadas sobre los escenarios. Sus canciones forman parte del bagaje musical de toda una generación, que, a veces sin saberlo, son capaces de tararear muchos de sus éxitos. Ayer hubo otro ejemplo.

Perfecta combinación

La banda que ahora componen Kerr (cantante), Charlie Burchill (guitarra), Mel Gaynor (batería) y los más jóvenes Eddie Duffy (bajista) y Andy Gillespie (teclados) ofreció un concierto estudiado, con un repertorio equilibrado entre los temas de su último disco y los clásicos, entre las canciones más nostálgicas y las que representan un símbolo de su resurgimiento. Sonó el nuevo 'Black & White 050505', que recupera su sonido más antiguo pero con energías renovadas y temas pop conmovedores que intentan reflejar los tiempos actuales. Y entre los clásicos no faltaron 'Don't You Forget About Me', 'Sanctify Yourself', 'All The Things She Said', 'Come A Long Way' o 'Promised You a Miracle', entre otros, un listado de temas que les abrieron la puerta a un éxito que se ha vuelto irreversible y que fueron, sin duda, los más demandados y vitoreados anoche por un público expectante ante lo que fue una cita histórica. En definitiva, Simple Minds realizó una vuelta a lo conocido pero siempre ofreciendo algo nuevo.

Con más de 30 millones de discos vendidos en todo el mundo y compartiendo el protagonismo de la música europea de los años ochenta con U2 o Pretenders, será muy difícil que los escoceses consigan otra época dorada en el panorama musical internacional, pero están resurgiendo tras unos desorientados años 90 para reencontrarse con su público de siempre y, a la vez, acercarse a una audiencia nueva y más joven. Y hacer una radiografía del público de anoche es fiel reflejo de todo esto. Lo de Simple Minds está siendo un feliz reencuentro, con ellos mismos y con su sonido, que ayer compartieron apasionadamente con el público cántabro.