Cioli: ¿ojo avizor!

A sus 84 años, José Sanz Tejera no perdona su visita a la playa ni un sólo día

HENAR GALLEGOSANTANDER
Con 84 años, Cioli sigue visitando la playa cada día. / ANDRÉS FERNÁNDEZ/
Con 84 años, Cioli sigue visitando la playa cada día. / ANDRÉS FERNÁNDEZ

José Sanz Tejera, más conocido por los santanderinos como Cioli, es uno de los personajes incondicionales de los arenales cántabros. Concretamente, Cioli suele visitar la playa de Los Bikinis, en Santander. Podría decirse de él que es una de las personas que mejor conoce y domina las aguas del Cantábrico, ya que su vida y el mar están íntimamente relacionados.

Más de 70 años salvando personas en los arenales, avalan su currículum personal en el que le han sucedido todo tipo de anécdotas. Entre ellas, Cioli destaca algunos de los sucesos que más le habían divertido. Este es el caso de una vez que le llamaron para que ayudase a un hombre. Parecía que se estaba ahogando y cuando llegó a su rescate, en realidad, estaba gritando porque un individuo le estaba robando la ropa en la playa. El hombre lo que verdaderamente quería era llamar la atención con el fin de que alguien se diera cuenta y apresara al ladrón.

Amplio desconocimiento

Como conocedor de las playas, las mareas y el modo de auxiliar a los que lo necesitan, Cioli afirma que hay un amplio desconocimiento general, consecuencia de la mayoría de los accidentes. Por esta razón, el popular bañista se presta a dar algunos de sus consejos.

Lo primero y más importante es conocer el arenal donde el visitante se va a bañar. Según Cioli, la mejor manera es preguntar a alguno de los lugareños.

Por otra parte, el socorrista apunta como fundamental tener en cuenta el sentido en el que van las mareas. Éste es un dato muy útil porque, en el caso de estar en apuros, el nadador debe dejarse llevar y bracear a favor de ellas para no agotarse.

Las técnicas para realizar los primeros auxilios, es otro de los puntos en los que Cioli hace hincapié. Entre sus consejos, reitera que para hacer un masaje cardíaco, una de las cosas que no debemos olvidar, es que hay que poner a la persona en un lugar plano y duro para que éste se pueda realizar con total eficacia.

Entre otros datos curiosos, por ejemplo, en el caso de que queramos rescatar a una persona, si estamos muy apurados y no nos queda más remedio que tirarnos al agua con ropa. Si queremos ser los que socorran y no los socorridos, deberemos sacar todos los bolsillos. De esta manera, podremos flotar y éstos no se llenarán de agua y no nos hundirán con su peso.

Para terminar, José Sanz hace un apunte sobre los ahogados. En el caso de que sean de piscina, tendremos que advertirlo en urgencias porque, debido al cloro, su tratamiento es diferente. Asimismo, también es importante advertir si el ahogado está pálido o azul.

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