LUIS GARCÍA DIBUJANTE / «Ha sido un placer utilizar las nuevas tecnologías para contar el desenlace de 'Nova -2'»

García se autorretrata en 'Nova-2'./
García se autorretrata en 'Nova-2'.

-¿Cómo surgió trabajar para el mercado norteamericano durante los años 70?

-Hablé con mi agente, José Toutain, y le pedí que me diera trabajo para las revistas de la editorial Warren. Así podía investigar los aspectos narrativos, técnicos y formales. El sistema de trabajo era similar al del mercado británico: no teníamos contrato, se traducían los guiones y después los dibujábamos. Los originales se los quedaba el editor. Las únicas diferencias consistían en que podíamos firmar las páginas y cobrar derechos de autor por la venta en otros países.

-Háblenos de la gestación de 'Las Crónicas del Sin Nombre', su primera gran obra plenamente personal.

-En 1973, después de observar mi trabajo en aquellas publicaciones estadounidenses, el director de la revista francesa Pilote, René Goscinny (guionista de 'Astérix el galo'), un individuo de tez rojiza, amable, simpático y burlón, me dijo en correcto castellano: 'Harás una serie para Pilote ¿Qué prefieres? ¿Un guionista francés o español?'. 'Español', contesté. Finalmente, había encontrado la oportunidad de poder realizar lo que quería. Fue maravilloso, no tenía limitaciones expresivas ni gráficas.

-La experiencia del colectivo Troya fue muy avanzada y audaz para la época ¿no?

-Sí, lo fue en su momento. En el mercado español realizamos entonces una experiencia única que repercutió, por ejemplo, en la realización de la revista Rambla.

-'Etnocidio' y 'Argelia' apelan a la memoria histórica. ¿El olvido favorece la injusticia?

- Trabajar con Felipe es, casi siempre, trabajar sobre la memoria histórica. Sin ella seguiríamos tropezando con las mismas piedras, y, sobre todo, reconoceríamos como legales las injusticias cometidas. Por ejemplo: la Guerra Civil española.

-¿Por qué asumió el guión de 'Nova-2'? ¿Era una asignatura pendiente?

-No, fue parte de mi evolución en el mundo de la historieta, que terminó en Rambla y demás publicaciones de la editorial García & Beá Editores SA. La idea inicial de 'Nova-2' era una historieta de aventura/ficción que transcurría en el desierto del Sahara. Había realizado las seis primeras planchas y no tenía confianza suficiente para proseguir la historia. Me puse en contacto con Hernández Cava y le pedí que continuara el guión teniendo en cuenta que los personajes estaban ya creados. Desde Madrid, él me envió una sinopsis de la historia y varias páginas de guión que yo empecé a dibujar (como puede apreciarse en las planchas séptima, octava y novena). Y en esas estábamos cuando Mark David Chapman asesinó a John Lennon. La noticia alteró el curso de la historieta, de 'mi' historia (mi trabajo, mi postura en la historieta). «Sé lo que tengas que ser y lo antes posible», escribió Tácito. Por esa razón decidí hacer el guión y darle un giro radical a la obra.

-¿Qué le ha hecho regresar a la historieta después de dos décadas?

-No habría sido posible sin el editor Joan Navarro; él me encargó que terminara 'Nova-2' para publicarla completa. Ha sido un placer utilizar las nuevas tecnologías para contar el desenlace y acercar, virtualmente, la historia al presente. A esto se suma el juego de unir el desenlace del protagonista con el mío propio de pintor y rematar la última página de la obra con el primer plano de un 'sin papeles' para que el lector imagine así otra historia con ese personaje. En resumidas cuentas, ha vuelto a ser una gozada; que ha continuado en el 2006 con la realización de la historieta 'Experimentando con el terror', un encargo de Ángel de la Calle para el libro 'Guernica Variaciones Gernika', editado en la Semana Negra. Y en la actualidad estoy trabajando con Jorge García, guionista de 'Cuerda de presas', en un proyecto que me parece muy interesante.

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