Gutiérrez Aragón filma «una historia de amor frustrada por el terrorismo»

José Coronado, Vanessa Incontrada y Óscar Jaenada conforman el trío de 'Todos estamos invitados', que pretende «huir del apelativo político»

CH. L. M.
El cineasta torrelaveguense afronta la última semana de rodaje de 'Todos estamos invitados', que se estrenará en 2007. /COLPISA/
El cineasta torrelaveguense afronta la última semana de rodaje de 'Todos estamos invitados', que se estrenará en 2007. /COLPISA

De Cuba, el país de su padre y localización de 'Una rosa de Francia', a su Cantabria natal y el País Vasco, donde ha filmado 'Todos estamos invitados', una historia de amor frustrada por el terrorismo protagonizada por José Coronado, la italiana Vanessa Incontrada y Oscar Jaenada. A Manuel Gutiérrez Aragón sólo le queda una semana para terminar de rodar la historia que escribió con Angeles González Sinde y en cuyo desarrollo colaboró José María Calleja, periodista que se vio obligado a abandonar el País Vasco por amenazas de ETA.

Al autor de 'Camada negra' y 'Sonámbulos' le habían contado la historia de un profesor amenazado por el grupo terrorista -Coronado- que mantenía relaciones con una psicoterapeuta italiana -Incontrada-. Las amenazas interfieren en la vida sentimental de la pareja. Este argumento corre paralelo al de un joven etarra -Jaenada- que resulta herido mientras comete un atentado. Una bala le ha impactado en el lóbulo izquierdo y ha perdido la memoria. Cuando sale del hospital no sabe quién es.

«Empecé a investigar y supe que el abogado que había llevado el caso había sido Juan María Bandrés. Llamé a su despacho y le pedí una entrevista para que me informara. Además, José María Calleja me contó su testimonio y sus vivencias. Su colaboración ha sido muy importante para la película», recuerda el cineasta, guionista y académico cántabro, que sitúa su último filme hacía el año 2000. Aunque su punto de partida es real, subraya que «no está basada en hechos reales porque cuando se lleva al cine se convierte en otra cosa». Aunque sabe que el filme tendrá una lectura política, Gutiérrez Aragón insiste en que su propósito ha sido contar una historia de cine «y huir del apelativo político. Además, como todas mis películas, no tiene un género definido», indica el que es uno de los profesionales más activos de nuestro cine, que sí desvela que 'Todos estamos invitados' tiene mucho que ver con lo que está pasando ahora, con la memoria, con si es mejor recordar u olvidar.

Con o sin tregua

Premio Nacional de Cinematografía 2005, el director de 'El caballero Don Quijote' asegura que no tuvo que modificar el texto tras la tregua y el denominado proceso de paz porque el largometraje que produce Enrique Cerezo tiene lugar en el 2000, cuando había atentados y amenazados con escolta. «Se decidió poner en pie el proyecto antes de la tregua, que surgió durante su preparación. Y el mismo día que empezamos a rodar sucedió el robo de las 350 pistolas en Francia. Estamos teniendo un rodaje sin problemas, hay personas que se nos acercan y cuando saben qué estamos contando dicen que ya era hora, pero también hay personas que no han querido participar por la temática», confiesa.

Agradecido a los donostiarras, Gutiérrez Aragón quiere hacer una película «testimonial» sobre lo que está pasando en el País Vasco. «Tengo cierta timidez porque al no ser de allí, parece que te entrometes en algo que no es tuyo. Por mi responsabilidad como ciudadano, me sentí obligado a hacer esta película. Sería un reproche 'stanlinista' decir que no es oportuna. Siempre es oportuno intentar contar la verdad. Las películas no pueden seguir el juego diario de los partidos políticos», relata este cineasta a favor del proceso de paz.

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