Los Reyes se acordaron del Racing B

La Gimnástica de Yimmy Álvarez no fue capaz de mantener su ventaja en el marcador Nacho Rodríguez y Didí dieron la vuelta al resultado en los tres minutos del tiempo añadido

J. J. MARTÍNEZSANTANDER
Los racinguistas celebran su victoria al final del partido. / MIGUEL DE LAS CUEVAS/
Los racinguistas celebran su victoria al final del partido. / MIGUEL DE LAS CUEVAS

El Racing B comenzó el año con una victoria ajustada en el derbi regional de Segunda B, 'el más caro del mundo', con entradas a 30 euros, al que la Gimnástica acudía estrenando centenario.

Fueron precisamente esos precios los que obligaron a algunos aficionados torrelaveguenses a aguzar el ingenio para asistir al partido sin vaciar el bolsillo. Los más afortunados consiguieron que algunos socios del propio club racinguista les cediesen su carnet y de esta manera se evitaron el tener que pasar por las taquillas, ya que los primeros no pagaban por ver este partido.

Los primeros cuarenta y cinco minutos resultaron muy entretenidos para los aficionados de ambos clubes, ya que el partido resultó bastante igualado, aunque justo antes del intermedio los hombres de Ángel Viadero consiguieron acorralar en su área al cuadro gimnástico.

Fruto de este dominio de los racinguistas llegó el primer tanto. La jugada la inició Pastor, que lanzó al centro del área del equipo torrelaveguense; hubo un fallo de la defensa visitante y De Abreu, muy atento, anotó a media altura.

En el minuto 41, el meta racinguista Sergio, uno de los mejores del partido, evitó que el gimnástico Pineda consiguiese la igualada para la Gimnástica.

Las últimas ocasiones de gol de la primera parte fueron para los racinguistas, que intentaron llegar al descanso con el partido prácticamente resuelto, pero ni Raúl, ni más tarde, Pastor y De Abreu, consiguieron batir de nuevo a Royales.

Pero los racinguistas no esperaban que los gimnásticos consiguieran empatar el partido a los cuatro minutos del segundo tiempo, tras un cabezazo de Siro. Este tanto sentó como un jarro de agua fría a los de Viadero.

Crecidos

Los hombres de Yimmy Álvarez se crecieron con este tanto y dispusieron de varias ocasiones para batir a Sergio, aunque el meta racinguista volvió a demostrar su gran valía, sobre todo en dos remates de Loza y Pineda, en los que estuvo muy atento.

Pese al mayor dominio de los jugadores visitantes, el Racing nunca dio por perdido el partido y pese a no realizar el excelente juego de choques anteriores, a base de corazón y garra, conseguía acercarse a las inmediaciones de la portería de Ruyales. En el minuto 60, pudo Juan Luis batir al meta gimnástico, pero su disparo rozó el larguero.

Transcurría el minuto 73, cuando Jorge, que hacía poco tiempo que se había incorporado al terreno de juego, conseguía batir a Sergio y poner por delante a su equipo.

No se conformaba Yimmy Álvarez con el resultado y siguió mandando a sus jugadores que presionarán sobre la meta racinguista. En el minuto 71 la Gimnástica pudo hacer su tercer tanto por medio de Jorge, con un potente disparo que salió rozando el palo izquierdo.

Minutos después fue el veterano Chus Herrera quien volvió a poner a prueba al meta racinguista, que de nuevo demostró sus grandes reflejos y evitó que el balón se alojase en el fondo de su malla con una excelente parada..

Ni a los aficionados más optimistas se les pasó por la cabeza que los racinguistas pudiesen dar la vuelta al marcador, pero en el fútbol todo es posible.

En el minuto 42, Nacho Rodríguez, último fichaje verdiblanco, volvió a demostrar su capacidad goleadora y consiguió el empate tras un tiro cruzado a media altura. Este tanto daba alas a los racinguistas y en el último minuto de juego del tiempo añadido, Didí, de tiro raso, conseguía batir de nuevo a Ruyales, ante la alegría de los afición racinguista y la decepción de los aficionados visitantes, que no podían dar crédito a que un partido que prácticamente tenían ganado se les pudiese escapar y menos en los últimos compases.

El derbi dentro del terreno de juego resultó de total deportividad, sin que hubiese grandes 'piques' entre los protagonistas del mismo. Otro tanto se pudo ver en las gradas, en las que las aficiones de uno y otro equipo vieron el partido con toda tranquilidad y sin los sobresaltos que en otras ocasiones se han producido en encuentros de tanta rivalidad.