La gran afluencia de gente y la limitación en los accesos provocó varios altercados

Hubo momentos de tensión. El consejero, en la foto, entre la gente y la policía. / P. G. BAHAMONDE/
Hubo momentos de tensión. El consejero, en la foto, entre la gente y la policía. / P. G. BAHAMONDE

Los incidentes que marcaron en la noche del sábado el final del espectáculo ofrecido por la Fura dels Baus se centraron en el cruce que une la carretera de Potes con el acceso a Santo Toribio. A primera hora de la noche, los autobuses que había contratado la Consejería de Cultura para subir hasta Fuente Dé a quienes querían participar del espectáculo dejaron de hacerlo porque estaban anunciados hasta las ocho. Según se ha explicado, en Fuente Dé ya no se podía acoger a más público y, además, ya no llegarían al espectáculo. Las cerca de 500 personas que se quedaron sin poder subir se concentraron más tarde como señal de protesta. Cerca de un centenar permaneció en el cruce de acceso al monasterio durante casi dos horas cortando la carretera y exigiendo explicaciones a los responsables de la organización.

El incidente no se dio por cerrado hasta que, alrededor de las doce de la noche, el consejero de Cultura se personó en el lugar, habló con los manifestantes y pidió disculpas. Todo ello ante efectivos de la Guardia Civil y del Cuerpo Antidisturbios. La situación se complicó porque, además de ese punto de tensión, en Fuente Dé, al terminar el espectáculo, decenas de vehículos y autobuses trataban de abandonar el lugar con el correspondiente atasco y con la carretera de abajo cortada. Hasta pasadas las dos de mañana no se despejó totalmente la zona y hubo quienes tuvieron que esperar su turno de bajada durante tres horas.