Se debe frenar el 'exilio' de los jóvenes de Cantabria

J. D. C. B.

Sr. director:

Desde el destierro al que me he visto obligado moralmente hacia la capital del país, escribo esta reflexión para que los políticos que representan a los cántabros, yo ya no les elijo porque estoy empadronado en Madrid, mediten si existen alternativas a la huída de los jóvenes de Cantabria. Y no, no sólo estoy hablando de trabajo, ya que muchos de los menores de 30 años que acaban marchándose de Cantabria hacia Madrid o Barcelona no lo hacen por trabajar en empresas que no tienen localización en el norte, también los hay que se van de allí para trabajar en comercio o turismo, campos en los que en nuestra región también hay empleo.

Me refiero a todos los que acaban de estudiar y se van por la falta de políticos y de dirigentes que piensen en nosotros. Y sólo hay que ver la prensa de Cantabria o los programas de opinión radiofónicos donde los participantes, cuanto menos, son mayores de 50 años, para darse cuanta que no hay protesta alguna que no tenga que ver con ir en contra de la gente joven. ¿Por qué está situación? Ejemplos: ¿Quizá tenga más fuerza la opinión de una señora al que le molesta el ruido los sábados por la noche que las de cientos de jóvenes que salen a divertirse como en el resto de ciudades de España? ¿Quizá valga más una comunidad de vecinos del Sardinero que la opinión de gente que quiere divertirse en su semana grande al igual que lo hacen en Bilbao en su Aste Nagusia o en Pamplona en los San Fermines? ¿Tendrá algo que ver esa mentalidad cerrada de este chico es un poco 'rarito' porque viste así o se besa con alguien asá? ¿Hablamos de cultura destinada a los jóvenes o nos quedamos con los conciertos de El Consorcio en la Plaza Porticada?

Y no valen excusas. Santander, sumando Torrelavega a tan sólo 26 kilómetros, no es una ciudad pequeña. La gente hace de ella una ciudad pequeña. Y no quiero dar ejemplos cercanos como Gijón, San Sebastián o La Coruña, ciudades similares en habitantes pero no en ofertas destinadas a los jóvenes. Señores políticos, me gustaría, ahora que algún candidato a alcalde no hace mucho también salía por Cañadío, piensen un poco en el porqué de la huída de los jóvenes de Cantabria. Y no vale sólo es que no hay empleo o el empleo cualificado está fuera. Hablamos de cultura, de fiestas y de represión con mentalidades retrogradas. Y si no dense una vuelta y pregunten en la Universidad cuantos están más orgullosos de lo que piensan nuestros políticos cántabros en nosotros en comparación con Madrid o Bilbao.

DNI: 20.220.148