Festival de Astillero

Los azules lograron el título senior ante los asturianos de Castropol por treinta centésimas tras una regata con un final de infarto

ENRIQUE VILLAMEIRA
La llegada entre los azules y Castropol fue muy ajustada y tan sólo les separaron treinta centésimas. / DM/
La llegada entre los azules y Castropol fue muy ajustada y tan sólo les separaron treinta centésimas. / DM

Astillero logró proclamarse Campeón de España en las categorías senior masculino y promesas femenino y con ello romper la hegemonía de los barcos gallegos que coparon los cinco títulos restantes que componían el cuadro de honor de los nacionales.

La participación cántabra, salvo en el caso de los azules, estuvo por debajo de los esperado. Los astillerenses fueron los únicos que subieron al podio merced a las dos medallas de oro y a las dos de plata, en senior femenino y juvenil masculino. El batel cadete de Camargo no tuvo la suerte de cara, se presentaba candidato al título pero realizó una salida nula lo que le penalizó con tres segundos y por este motivo perdió la medalla de bronce que había ganado en buena lid en su tanda.

Buena jornada

La jornada se celebró con una buena organización y agilidad por parte de los jueces, que gracias a la buena climatología y la ausencia del viento desarrollaron las catorce tandas en dos horas y media.

La matinal en aguas de Meira comenzó bien para los barcos cántabros. En la categoría de promesas las chicas de Astillero conseguían el triunfo después de mantener una regata con máxima igualdad con el bote de Vilaxoan al que en la baliza de meta aventajaron en ochenta centésimas.

A continuación y para los intereses de los barcos cántabros bogaron la categoría senior femenino con La Maruca y Castro en la tanda de consolación y en la que cerraron la clasificación. Las azules afrontaron la tanda de honor con Samertolameu con principal rival y de hecho las gallegas demostraron su potencial y vencieron con nueve segundos de ventaja sobre las astilleresnes.

En la categoría infantil masculina pocas opciones para los barcos cántabros que entraron en la tanda de honor y al final San Pantaleón y Castro se clasificaron en el cuarto y quinto lugar respectivamente.

En cadetes las opciones cántabras se centraban en el bote de Camargo. Los verdes eran candidatos al título pero una salida nula les privó del tercer lugar como mal menor. Regatearon bien pero con el hándicap de tener que sumar a su tiempo la sanción de tres segundos. Al final este tiempo les relegó al cuarto lugar y les arrebató la medalla de bronce.

La regata juvenil fue el preámbulo del festival astillerense. En la tanda de honor sólo Astillero. En la de consolación La Maruca logró imponerse y Castro Urdiales cerró el grupo.

Astillero sólo fue superado por Esteirana, que se mostró intratable y con remeros más hechos que el resto de los botes. Los astillerenses lograron el segundo puesto a siete segundos de los vencedores.

En la tanda de honor se esperaba igualdad entre Castropol, Meira y Astillero, los tres mejores tiempos de la jornada del sábado.

La salida fue muy buena por parte de los astillerenses y los asturianos de Castropol, mientras que Meira, en tercera posición, cedía dos segundos en la primera ciaboga.

La igualdad entre los botes de Guillermo Zubillaga y Marcos Pérez, patrón de Castropol, fue a más. En la segunda ciaboga los asturianos salieron por delante por un segundo.

En el tercer largo fue de nuevo el bote astillerense es el que cogió la proa y realizó la tercera ciaboga con dos segundos de ventaja sobre Castropol. Parecía que la regata comenzaba a decantarse en favor de los azules, pero no fue así. Los últimos quinientos metros de los asturianos fueron sobresalientes y se pusieron a la altura de Astillero, máxima igualdad de cara al desenlace final.

En la baliza de meta, treinta centésimas dieron el título nacional a los astillerenses en una regata que los numerosos aficionados que se dieron cita en los muelles de Meira reconocieron como la mejor de las que se habían celebrado en las dos jornadas celebradas con un final con máxima igualdad y que puso broche de oro a la actuación astillerense.