Zapatero afirma que el AVE llegará a Cantabria, pero no da ni plazo ni presupuesto

El presidente se preguntó «cómo puede alguien dudar» de sus compromisos, cuando se han cumplido todos

PILAR CHATOSANTANDER
El público rodeó a Rodríguez Zapatero a su llegada al Palacio de Festivales. / ANDRÉS FERNÁNDEZ/
El público rodeó a Rodríguez Zapatero a su llegada al Palacio de Festivales. / ANDRÉS FERNÁNDEZ

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró ayer que «por supuesto que a Cantabria se va a venir en Alta Velocidad», pero no dijo cuándo, ni ofreció un plazo concreto o cifras de inversión para el AVE.

El acto central de la campaña del PSOE desbordó las expectativas con una masiva asistencia que dejó fuera a mucha gente y abarrotó el Palacio de Festivales, tanto la Sala Argenta como La Pereda. 3.500 personas según el partido. Durante su intervención el jefe del Ejecutivo fue aplaudido, interrumpido al grito de 'presidente, presidente' y, sobre todo, piropeado y apoyado por los presentes, a los que devolvió su agradecimiento porque «me gusta esta tierra y me gusta cómo es su gente». También hubo momentos para la crítica y un grupo sacó una pancarta en la que se leía 'el Sahara no se vende'.

A los asistentes el mensaje de Zapatero no les defraudó, aunque el presidente no dio respuesta a algunos de los interrogantes que se le han lanzado desde otros partidos, especialmente por su socio de Gobierno, el PRC. En este sentido, el presidente, sin citar nombres, se preguntó «cómo puede alguien dudar» después de saber que «hemos cumplido todos los compromisos»: el Campus Comillas, las autovías, la Autovía del Agua o La Remonta, que ha supuesto 1.300 viviendas públicas y «no la especulación». «Lo siento -apostilló- ni en campaña se puede dudar de la palabra del Gobierno con Cantabria».

Siempre sin dar un nombre, aunque el de Miguel Ángel Revilla estuvo latente en algunas de sus reflexiones, Zapatero advirtió a los presentes que la primera en reclamar el AVE el Estado fue la vicepresidenta y secretaria general del PSOE, Dolores Gorostiaga, «que quede muy claro, con la primera que hable del AVE fue con Lola».

El presidente afirmó que a Cantabria le «ha sentado muy bien» la presencia del PSOE, tanto en el Ejecutivo central como en el regional, donde «Lola es el motor y quien tiene la mayor fuerza». En este sentido, destacó que la región ha crecido por encima de la media y tiene más empleo y más inversión que nunca.

En este punto, se preguntó cómo viendo esta Cantabria «tan moderna», que crece , «es posible que a la derecha le moleste que se retire un símbolo de la dictadura, de la España gris y pobre que no existía para el mundo». Esta frase fue respondida a gritos de «que el burro se baje del caballo».

Una España sólida

Los buenos resultados de Cantabria también se ven en España, dijo, «un país que va en alta velocidad». Afirmó que en tres años será el país del mundo como más kilómetros de AVE y de Europa con más autovías porque «unir a España es vertebrar su comunicaciones, que las autovías y el AVE lleguen a todas las regiones y que los españoles sean cada vez más iguales».

Aseguró que Cantabria «está cargada de futuro», igual que España, «cada vez más, fuerte y respetada en el mundo». Una España, que lejos de romperse como auguraba el PP, indicó, «camina cada día más sólida». Afirmó que el 27-M «ganará el pueblo español» y «a contar más votos para el PSOE en Santander y en Cantabria, para gobernar, y el PP que siga aprendiendo a perder».

En su intervención, Zapatero hizo un análisis de la situación del país y aseguró que «la verdad en democracia siempre se abre camino». Por ello afirmó que es fundamental que haya «responsables políticos que cumplan con su palabra» y Gobiernos que «respeten la verdad y huyan de la mentira, aunque el PP huya de la verdad y no quiera conocerla ni escucharla». Animó a sus compañeros a hacer una campaña «con decencia y diciendo la verdad».

Al mismo tiempo hizo un llamamiento a la participación porque cada voto cuenta y hay que votar «progresista, mirando al futuro», «por la verdad y contra la mentira, por el respeto y contra la crispación». Zapatero afirmó que estas elecciones son «para vosotros» y no para las aspiraciones de líderes políticos nacionales, como el PP, que «quiere el 27-M para que Rajoy de un paso hacia La Moncloa».

El presidente destacó que en estos tres años de Gobierno socialista en España se ha logrado incrementar el salario mínimo interprofesional y las pensiones míminas; se ha colocado al país a la cabeza de los que hacen políticas de igualdad e impulsado políticas sociales para las familias, los jóvenes, los mayores y, sobre todo, de apoyo a la discapacidad. Y todo ello «está en juego» el próximo 27 de mayo, advirtió, como los avances en los derechos laborales, en el empleo, en educación o en crecimiento económico.

El 27-M, dijo, también se decidirá sobre «el tipo de urbanismo que queremos», si es suelo al servicio del interés general o al servicio de la especulación, como era con el Partido Popular.