Cantabria y el recuerdo del escritor López Aranda

El escritor cántabro Ricardo López Aranda, el mejor dramaturgo montañés del siglo XX, fue inhumado definitivamente en Ciriego. Las cenizas de López Aranda fueron trasladas por su viuda, Germaine de Jagu, desde Madrid -donde recibió sepultura a su muerte en 1996- hasta la capital de Cantabria. Con ese motivo el Ateneo de Santander programó una conferencia, pronunciada por Arturo del Villar, en la que se glosó la figura del dramaturgo. Este recuerdo para López Aranda es más que merecido, porque fue un escritor que trascendió las fronteras de su comunidad y que siempre llevó a Cantabria en su corazón y en su palabra. Con la inhumación de sus restos en Ciriego se cumple uno de sus deseos, el de descansar definitivamente en su tierra. Parece llegado el momento de que el Gobierno de Cantabria aborde la publicación de su obra completa y especialmente de aquella parte que aún permanece inédita. Ese podría ser el mejor homenaje a uno de los escritores señeros de Cantabria.

Fotos

Vídeos