Astillero, de o ro

Pontejos concluyó en cuarto lugar en dura pugna con los gallegos de Cabo Cruz, que aventajaron a los cántabros por un segundo. Los juveniles astillerenses lograron la medalla de bronce en una regata en la que cedieron el primer puesto por tres segundos

ENRIQUE VILLAGIJÓN
Los remeros de Astillero festejaron en el agua el triunfo en el Nacional de trainerillas. / S. C./
Los remeros de Astillero festejaron en el agua el triunfo en el Nacional de trainerillas. / S. C.

La trainerilla de Astillero logró proclamarse campeona de España en la jornada de ayer al imponerse en la tanda de honor de una competición que se ha desarrollado durante el fin de semana en la localidad asturiana de Gijón.

Los de Pontejos, que remaban en la final, concluyeron cuartos a un segundo del tercero después de una buena regata. Los juveniles del club astillerense lograron la medalla de bronce en una final muy disputada, mientras que Pedreña fue el vencedor de la tanda de consolación senior.

Al final, en el segundo día del Nacional no hubo 'milagros' organizativos y se mantuvo el caos comenzado las regatas con una hora y media de retraso y finalizando la jornada después de cinco horas, incluyendo el reparto de premios.

El escándalo llegó antes de darse la salida a la serie de honor de los juveniles. Amegrove impidió la salida de los barcos con su zodiac al ponerse delante de los participantes en el campo de regateo. El motivo de su protesta era la alineación de las balizas. Los gallegos entendían que perjudicaban a su barco en la final.

Por no faltar, no faltó ni el gesto de desprecio a la bandera española por parte de las remeras de Portugalete que en algunos casos se apresuraron a quitar la cinta con los colores nacionales de su medalla de bronce.

Lo mejor de este campeonato fueron los deportistas, los remeros y remeras, que siguen siendo los más sacrificado, los que dan ejemplo a todos, los únicos que tienen derecho a protestar y que son los que menos lo hacen y con los que nadie cuenta a la hora de tomar decisiones que van directamente relacionados con su actividad.

Dominio abrumador

En la tanda de honor senior se esperaba una dura lucha por el primer puesto. Los resultados de la jornada del sábado hacían presagiar una importante igualdad entre todos los componentes de la serie. Los cinco barcos -Meira, Cabo Cruz, Bermeo, Pontejos y Astillero- se alinearon por este orden en las balizas.

Cuando el juez de mar indicó el inició de la boga los astillerenses, patroneados por Guillermo Zubillaga, comenzaron a poner de manifiesto que lo del día anterior fue sólo un accidente.

En la primera ciaboga, los azules cruzaron su barco en primer lugar. En el segundo giro se mantuvo esta tónica, pero aumentando la diferencia sobre Bermeo, que se presentaba como claro aspirante a la medalla de plata. Por detrás, Cabo Cruz y Pontejos protagonizaban una lucha muy fuerte por el tercer puesto, mientras Meira cerraba la clasificación.

Estas posiciones se mantuvieron inalteradas hasta el final de la tanda. Los astillerenses consolidaron el primer puesto y aumentaron la diferencia hasta los doce segundos al finalizar la regata por delante de Bermeo, que logró la plata. Para el tercer puesto Cabo Cruz se impuso a Pontejos por un segundo con un emocionante final. Triunfo de Astillero de forma abrumadora ya que no dio opción a sus rivales en la disputa del título nacional.

La jornada había comenzado con la disputa del título en féminas, en el que Cantabria no tenía representación. El Náutico de Vigo fue, con diferencia, el mejor y el justo vencedor.

A continuación los juveniles disputaron sus regatas. En la final de consolación tuvieron protagonismo Castro y La Maruca. El vencedor fue el club gallego de Meira y a continuación entraron los dos botes cántabros.

Alternativa

En la tanda de honor juvenil, Astillero se presentaba como alternativa a la victoria, incluso en la primera ciaboga los azules maniobraron en primer lugar, pero a partir del segundo largo Chapela y Mundaka lograron superar a los astillerenses y lograron concluir por delante, lo que significó una importante decepción para los componentes de la cuadrilla astillerense, que entró a tres segundos del vencedor.

En la final de consolación senior, la pugna se centró entre tres barcos: Pedreña, Tirán y Trasmiera. Los tres se emplearon a fondo por conseguir la victoria, si bien los pedreñeros fueron los que durante más tiempo fueron proa de regata. En las balizas de meta los pedreñeros, patroneados por Borja Gómez, lograban el primer puesto, por delante de Tirán y de Trasmiera, que contó con el joven Kevin Vieria como patrón.